MARIA TERESA BUSTILLOS… ¿ESTAS AHÍ?

Alejandro Díaz

Trabajador Social

Cada vez que volvía de la tortura María Teresa Bustillos no hablaba. No quería. Quizás, porque prefería recordar otros tiempos cuando era feliz. La llamaron la colorina del Tren de la Salud porque en ese Tren María Teresa Bustillos había recorrido cada calle de los pueblos del sur, para buscar a los que requerían atención sanitaria. Eran los años de 1972 y el gobierno de Allende se alzaba como la alternativa de sociedad igualitaria para América Latina. Era una práctica profesional de Trabajo Social en condiciones de movilización social. María Teresa se bajaba en cada pueblo. Así recorrió los andenes de Lautaro, Quepe, Pitrufquen, Antilhue, Loncoche, y caminando por las tierras de los pueblos sureños, conversó con los mapuches que se entregaban a su sonrisa acogedora. Eran los pueblos vegetales a los cuales canto Neruda. En ese Tren de la Salud María Teresa olvidaba la enfermedad de su madre que se consumía olvidándose del mundo presente. O quizás trabajaba el doble porque veía a su madre en cada rostro campesino que recibía al Tren con banderas y pan amasado.

El Tren se deslizaba por los campos plenos de reforma agraria, de tomas y de asentamientos. Cada fundo expropiado exhibía nombres de fuerza comunitaria o saludaba a los héroes revolucionarios del mundo en efervescencia. Ho Chi Min, Che Guevara, Nuevo Amanecer o Luis Emilio Recabarren.

María Teresa o la “Claudia” se saco la venda de los ojos. Cada día de los que llevaba en Villa Grimaldi había sido torturada. Aun así, reconfortaba a las nuevas. Era el año 1974.Eran los años de plomo y de silencio.

Los médicos atendían y la colorina se armaba de sonrisas y con fuerza arengaba a la transformación. Cada pueblo y cada estación de lleno de palabras de organización y de movilización. Junto a Teresa Bustillos, se subieron a ese tren muchas otras Trabajadoras Sociales. Por otros vericuetos de la época, ciento de ellas y ellos se desperdigaron creando la nueva disciplina que nacía en tiempos de revolución.

Cuando se la llevaron para no volver, solo pidió a sus compañeras que le avisaran a su padre que su madre quedaría sola. Era la navidad de 1974.

María Teresa Bustillos es una de los 119 chilenos y chilenas a quienes la DINA hizo aparecer como muertos en el extranjero. Ella, junto a otr@s Asistentes Sociales continúan desaparecid@s. Este 11 de noviembre es el día del Asistente Social. Es probable que sus nombres y retratos puedan correr el peligro de ser eso…solo retratos en los muros profesionales de la orden.

Alejandro Diaz

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