CHILE : PUNTO DE QUIEBRE ¿ NEOPULISMO FASCISTIZADO O

CIUDADANIZACION PROGRESISTA?

Alejandro DIAZ.

A once años del 5 de Octubre, nos encontramos en una nueva encrucijada. El poder del golpismo fascistizado resurge desnudado de sus atuendos. Solo se cubre con algo nuevo: el neopopulismo mediatico de la ideología integrista de los hijos de Pinochet. En los próximos días morirá el Dictador. Ya no importa si vive o si muere. El gatopardismo de la derecha habrá consumado su más delicada operación política de fines de siglo: revertir el 5 de Octubre de 1988 y consumar el gran ajuste. Si el 75 fue el ajuste del Estado para reordenar la acumulación capitalista y el 80 para ajustar el aparato político institucional, hoy día se prepara para construir y consolidar el gran ajuste del consenso y legitimidad del proyecto político del neopopulismo fascista-corporativizado.

EL SUSTENTO CLIENTELISTA DE LA CAMPAÑA POPULISTA DE LAVIN.

La Derecha en su peculiar estrategia gatopardista se encuentra empeñada en legitimar la idea de ser portadores de una estrategia modernizadora para la participación de la población cuyo pináculo paradigmático se encontraría en las consultas “ciudadanas” Para ello, desarrolla su habitual parafernalia publicista en torno a un despliegue monopólico de los medios de comunicación. Pretende actuar sobre dos ideas básicas: demostrar que la Municipalidad de Las Condes se transformó en un corto tiempo en un reservorio original de la innovación y la creatividad y 2) que en este lugar se empezaban a construir modelos señeros de participación.

Punto culminante de esta desmedida pretensión, se ha producido en el ambiente monótono de los lugares comunes periodísticos, cuando sé esta pretendiendo demostrar que esta supuesta innovación y creatividad sería además la tabla de salvación para fundamentar una estrategia modernizadora del Estado. Se puede ser condescendiente y tolerante con la ignorancia humilde.

Pero lo que obliga a responder es cuando la ignorancia y la arrogancia de la derecha se sustenta en la pretendida amnesia que nos caracterizaría a los chilenos, para olvidar que quienes promovieron los sistemas municipales militares, con los cuales en ultima instancia construyeron su apoyo político, a lomo de caballo del clientelismo y cooptación municipal, son los mismos que hoy día pretenden blanquearse, con el sambenito de que en la noche de la transición democrática, todos los gatos son negritos.

En efecto, ¿ desde donde habla la derecha de modernización de la participación ciudadana? Sin lugar a dudas que lo hace desde su experiencia histórica. No en vano profitaron del control municipal, durante todo el régimen militar y durante dos años de la transición democrática. Entre el paradigma de las consultas municipalistas y la expresión de las estrategias neopopulistas que se esgrimen hoy día como sinónimo de modernidad y el establecimiento del régimen del terror en cada comuna de Chile, que duda cabe que hay también un hilo conductor. No tenemos a un fenómeno sin el otro. Uno es sustento del otro.

Porque cuando se construye él mas avanzado sistema de clientelismo municipalista por allá por el año 1975 y 76, lo que se estaba haciendo era echar las bases de un intrincado proceso taylorista y fordista de manipulación de la miseria de los contingentes humanos, que alrededor del PEM y otros sistemas de subsidios, eran obligados a la mendicidad en las oficinas municipales. Pero con todo, la coherencia manejada desde el Ministerio del Interior y Odeplan, apuntaba ineludiblemente al control de territorio y ciudadanos, para los futuros eventos de legitimación del régimen militar.

Los agentes locales del sistema tenían una misión mesiánica: refundar la relación del estado con la sociedad. En ese contexto, se establecen las bases de un apoyo clientelar del cual la derecha hace usufructo y que construyó en la relación manipuladora con los más pobres de nuestra sociedad.

Desde ahí habla la derecha, cuando balbucea frases de participación ciudadana o cuando hoy día su candidato se coloca una manta nativa como Fujimori o bien baila como Abdala Bucaram o se presenta como un atildado hombre de negocios como un Color de Mello. Esa es la táctica y estrategia de la Dictadura Gatopardista. El Fascismo populista de la nueva época, pretende cobrarse una revancha histórica, usando su poder acumulado en el clientelismo municipal, y que produjo engendros políticos que hoy día son soporte y sostén de la Campaña de Lavin.

Con todo, esta concepción cumple el papel de producir un fenómeno mas o menos inédito. Por primera vez la derecha política… elabora y sistematiza un discurso respecto del desarrollo social, dotándolo de una aureola de cientificidad, que se adecuaba al proyecto político global del Régimen. El régimen establece para su red social asistencial una serie de arreglos institucionales, uno de los cuales consistiría en buscar las posibilidades de implementación en un aparato burocrático, que presentara las condiciones de control y mando para una política diseñada y monitoreada desde el propio Ministerio del Interior de la época…”

“…Este aparato institucional se encuentra en las municipalidades, las cuales fueron diseñadas como un instrumento adecuado de control local y como lugar clave para sustentar una reforma municipal y regional, con reconocidas influencias geopolíticas. Así, se establece un círculo que combinaría una supuesta eficiencia y racionalidad sustantiva de esta política social con la eficiencia tecno-burocrática del aparato de gestión estatal, encargada de administrarla.

“…Y ello por supuesto, con la adecuada parafernalia y discursos ordenadores del supuesto caos anterior, producto del populismo izquierdizante. De esta manera, y por medio de los subsidios sociales, se desarrolla paulatinamente un sistema de intercambio entre necesidad de los pobres extremos y dádiva asistencial, de una magnitud nunca antes alcanzada en la situación nacional entre municipalidad y persona individual. En este sentido, la relación individual, daba cuenta casi paradigmaticamente como los sectores populares accedían a las medidas de bienestar social. En esta situación, la posibilidad de la organización social, no encuentra viabilidad, no solo por su estigmatización política, sino que fundamentalmente, porque no había que estar unido para optar a cualquier subsidio. De este modo la implementación de esta política en tanto relación individualizada, con ausencia de organización social intermediaria, establecía una situación casi de laboratorio para la creación de condiciones socioculturales que crearán una clientela individualista dependiente del aparato burocrático municipal y propenso a la manipulación, como lo demostraría la elección presidencial del 89…([i]1)

Desde las profundidades de este piso de sustentación clientelar habla la derecha. Tienen razón cuando se solazan señalando que las consultas son una innovación. En la cadena histórica de sus particulares aportes a su peculiar modernización del Estado, es factible conceder que están realizando avances sustantivos, PEM y POJH incluidos. Las consultas pueden parecer un desideratum de paroxismo participativo y servir hoy día para colocar una imagen de participacion. Pero esa es la sustancia del populismo hoy día: establecer una relación virtual de reciprocidad entre el dominador y el dominado. Y ello se realiza por medio de la virtualidad de la IMAGEN. Ya no es EVITA PERON REPARTIENDO DADIVAS, es la imagen de un rostro barbilampicho de niño bueno, que desconoce la historia sucia de sus padres putativos y que incluso se encomienda a dios, por cuanto tambien puede surgir una especie de religión “Guzmanista” que operaria como Enviado y Lavin como profeta. Hay mucho mas sustento en esta campaña de la que le hemos querido atribuir. Existe la necesidad de marcar a fuego los contenidos ocultos y la más grande operación de manipulación de conciencias en las postrimerías de este siglo. La derecha y el oscurantismo religioso conservador del Opus Dei quiere reivindicar la figura de Guzmán y rescatar al Chile post pinochet para la senda cristiana del desarrollo occidental.

Se apoya y se apoyara cada día mas en el recogimiento de la red de los clientelismos amancebados durante la dictadura. Poco importará si vive o muere muere Pinochet. Será un problema menor. Lo decisivo es que la derecha facistizada de la UDI, pro integrismo clerical habrá “sanado” a la sociedad Chilena. Con ello una vez mas habrán triunfado sobre la base de usar la debilidad, la obcecación, la tozudez y la ignorancia de la izquierda y centro político “fordista” y positivista” que operando en camisas cálidas de seda o con suficientes dietas parlamentarias se olvidaron con mucha rapidez del 5 de Octubre y mucha mayor premura de los años clandestinos, de la tortura, de la cárcel y de los miles de compañeros que desde sus casas observan con desencanto el vedetismo real o virtual de unos cuantos.

Lavin seguirá impertérrito su camino diseñado en los alrededores de la Fundación Jaime Guzmán, utilizando mediaticamente la virtualidad, desvinculada de los reales contextos sociales y políticos, y que representan en las condiciones actuales, el sustituto de la participación ciudadana y de la activa y critica movilización política. La larga Marcha y la larga caminata de Lavin es un sustituto a una participación real. Busca un primer piso de manipulación y de no-participación. Terapia y dominación en los besos y apretones de mano. Su papel destacado juegan las contorsiones eróticas de una banda de monas. La relación del dominador con los dominados se consuma simbólicamente. El excluido ya no es excluido, se relaciona por un momento y por un instante con el mundo del éxito y el mundo ordenado de la fe mesiánica de un católico observante de probada confesión diaria.

CONSTRUCCIÓN DE ESTRATEGIAS DE CIUDADANIZACIÓN

Este modelo de la derecha esta en la antípoda de los planteamientos que el progresismo ha venido efectuando y sobre todo realizando, para concretar la participación de la ciudadanía. Desde mucho antes de la transición democrática y sobre todo en la experiencia de recuperación de la democracia, se sustenta la legitimidad moral del progresismo para señalar que el camino de la construcción de la ciudadanía, es precisamente el camino opuesto a los intentos de mercantilizar publicitariamente la participación social.

Desde hace bastante tiempo, en Latinoamérica sé desarrolló un creciente interés en las ciencias sociales por explorar los ámbitos locales de desarrollo, en particular aquellos espacios sub-nacionales relativos a la localidad comunal y municipios intermedios y pequeños, con especial referencia a las posibilidades de apertura de nuevos cauces de democratización ciudadana. Colaboran a la profundización de esta tendencia en el estudio e investigación social, las fuertes transformaciones ocurridas en la concepción del Estado y en las políticas descentralizadoras, para ejecutar y diseñar las políticas publicas de éste.

Desde otra vertiente, se indagaron las posibilidades de concebir nuevas estrategias de desarrollo en torno a una mirada mas enfocada en lo local, construyéndose una conceptualización acerca del desarrollo local, como nueva forma de entender las acciones promotoras del desarrollo social. Colaboraron a este intento la revalorarizacion de las experiencias de los movimientos sociales.

Desde los organismos internacionales de la región se promueve una profundización de la descentralización y regionalización de los aparatos de gobierno interior y de desarrollo de proyectos de regionalización, en forma simultanea a la transformación de aquellos organismos del estado que serían los encargados de corporeizar en forma operativa todas las nuevas funciones desconcentradas y descentralizadas: los Municipios. En esta situación se produce un replanteamiento conceptual que postulaba las condiciones positivas que se desarrollarían en este nuevo municipio como principal factor de modernización del aparato del Estado. En particular en aquella función de gestión eficaz de las políticas publicas de carácter social que terminarían con la pobreza y promoverían el desarrollo humano en una tendencia general de sostenibilidad ambiental de los asentamientos humanos de la región. Con especial referencia a la participación ciudadana como eje conductor de la sustentación de las emergentes democracias.

Con esta y otras perspectivas, se comienzan a desarrollar los temas de la modernización del Estado y el enfrentamiento de una nueva relación entre Municipalidad y Comunidad.

La descentralización comienza a ser desvinculada de la propuesta neoliberal. La descentralización puede tener un sentido popular. Desde variadas experiencias en terreno y con la gente, los profesionales de Municipios, ONG y Organismos Gubernamentales inician la exploración y diseño de nuevas formas de replantearse la relación de un Estado que quiere transformarse en Estado Democrático de ciudadanos. El año 1991 el Municipio de Viña del Mar inauguraba el primer Plan de Desarrollo Comunal, hecho con la participación de ciudadanos y profesionales en la común determinación de planificar con el conjunto de los actores comunales, queriendo romper con aquella tradición heredada del municipio burocrático autoritario que monopolizaba la función planificadora como una tarea puertas adentro. Paralela y simultáneamente en la Municipalidad de Santiago se desarrollaba un proceso de Consultas vecinales que colocaba en discusión las estrategias de desarrollo diseñadas para orientar sus directrices normativas.

En el año 1992 La Municipalidad de la Florida discute por primera vez su Presupuesto Municipal con cada uno de los sectores de la Comuna. Parecida experiencia desarrolla el Municipio de Ñuñoa. En la Municipalidad de Conchali, una vez asumida la nueva Alcaldesa se creaba un Fondo de Desarrollo Vecinal, mediante el cual se establecía un proceso participativo real de las juntas de vecinos para determinar las características y objetivos de las inversiones vecinales. En el año 1994, en una Comuna del extremo sur de Santiago la Comuna de El Bosque, desarrollaba durante un año un Plan de Desarrollo Comunal que incluía ya en ese momento la preocupación por el rediseño de la organización Institucional, como condición insustituible para enfrentar el tema de la modernización del Estado.

En este mismo año, inicia sus acciones el Programa de Fortalecimiento Institucional de las municipalidades en la Sub-Secretaria de Desarrollo Regional y Administrativo, que paulatinamente va desarrollando un campo innovativo de fortalecimiento de personas e instituciones para enfrentar las tareas de la gestión publica local. Sin embargo, lo importante es señalar que el capital social del país para construir experiencias de participación real se enraíza en las profundidades de la constitución de la República. Y en el periodo inmediato, en alternativa a la dictadura, se diseminaba un torrente de experiencias alternativas, que hoy día en la forma de sistematizaciones y experiencias personales participativas o incluso como movimientos sociales latentes siguen ahí estando ahí presentes, para retomar su camino de construcción democrática. Y no estan pensando, precisamente en participar por teléfono, en alguna consulta virtual.

La larga lista de experiencias de participación real con la gente, revela la búsqueda de politicas y programas, que alimenten de múltiples formas el nacimiento de estrategias de ciudadanización, que permitan transitar, en una sociedad en transición, desde el cumplimiento de las tareas de liberalización hacia el desarrollo de los desafíos de la democratización para establecer una sociedad de ciudadanos.

Pero esto no es proceso que estalle como fuegos artificiales en un “pueblito enclavado en la Condes”. Es al contrario, un largo proceso que solo marchará acompañado de una profunda labor transformadora de las bases de consenso institucional, para recrear las condiciones politicas, mediante las cuales reconstruyamos los acuerdo políticos –institucionales, para desarrollar el tipo de modernización del Estado que necesitamos.

El peligro del neopopulismo municipal.

Sin embargo, si las consultas virtuales fueran todo nuestro problema de disputa teórica, quizás el problema no sería tan profundo. Un análisis más atento de las experiencias municipales desarrolladas en la situación nacional estarían colocando variadas interrogantes respecto de las modalidades que estarían adoptando estos sistemas municipales, en su relación con las poblaciones que conforman sus distritos jurisdiccionales. Lo que esta detrás de las consultas virtuales es una peculiar forma de entender la relación de lo político y lo social, en donde la relación de desigualdad que es característica del clientelismo, se establece a partir de los ya clásicos discursos de antipolitica, en contexto de pactos sociales excluyentes, con modos de concebir, entender, procesar y practicar la política netamente distintos a una sociedad de ciudadanos.

La disputa es entre una concepción que ostenta ausencia de ciudadanía, en donde el tipo de relación vertical entre liderazgo y base, entre alcalde y comunidad, centrada en la persona carismática del “Jefe” alcaldicio, se realiza sobre la base de una tremenda desigualdad en donde los pobres son carentes e ignorantes y la persona del alcalde es dadivosa y paternal y una concepción que se sustenta en procesos de participación real en las condiciones de precariedad de muchos de los municipios chilenos, pero lentamente consiguen superiores espacios de ciudadanía que se alimenta en la organización social y en la multifacetica expresión de movimientos sociales.

La concepción del neopopulismo telefónico nos retrotrae a una practica ferozmente implementada por el régimen militar. que pretende resurgir como modelo de relación entre población y municipio y nos deja muy cerca de los fenómenos más oscuros de latinoamericana, en donde la relación patriarcal-autoritaria, la estigmatizaron de lo político, etc., fueron las precondiciones básicas para establecer los regímenes populistas, no solo de Fujimori o Collor de Mello sino que también los de Abdala Bucaram o particulares caudillos alcaldicios, que esperan ser catapultados por el mesianismo carismático hacia nuevas posiciones de poder, que eventualmente los deje posicionados en los alrededores del palacio presidencial o en la cada día mas pintorescos Congresos Nacionales.

El peligro de las consultas telefónicas de las Condes o de los espectáculos eventisticos como sustituto de la participación, es que ocultan o semiocultan el fantasma del neopulismo. Este es un fenómeno especialmente latente, sobre todo en las condiciones de una sociedad fragmentada como la nuestra.

El neopopulismo es particularmente peligroso para la institucionalidad municipal, cuando se observa que el ejemplo de las consultas virtuales, parece replicarse como un tipo especial de modalidad de relación del poder político municipal con su población, que en la practica se estaría traduciendo en la emergencia de especiales mecanismos de clientelismo y cooptación, que emerge en la transición democrática, con claros signos racionalizadores por parte de quienes hacen uso de estos procedimientos. Incluso estaríamos en presencia del nacimiento de una especial racionalidad según la cual, las relaciones entre lo político y lo estatal municipal-regional, estuvieran determinadas también por mecanismos clientelares. Cuando se señala que en América Latina el populismo es una modalidad preeminente de articulación entre liderazgo y base, estaríamos en presencia de un liderazgo municipal que podría tener la tendencia a deslizarse por la pendiente del neopopulismo.

Lo peligroso para la construcción de una sociedad democrática que busca estrategias de ciudadanización, es observar en forma silenciosa y obsecuente como se legitiman estas relaciones clientelares, surgidas entre una población carente de sistemas de integración a lo global societario y determinados mecanismos espurios que un tipo de gestión municipal en Chile estaría desarrollando para producir una suerte de neopopulismo municipalista con efectos desvastadores para la construcción de ciudadanía.


[i]1. -Diaz, Alejandro, La Política de Participación en la Encrucijada, Revista Proposiciones SUR N° 28, 1998.

Alejandro Diaz

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