LA TEORÍA DE LA DEPENDENCIA,
UNA HISTORIA   INTELECTUAL.

ALEJANDRO  DIAZ
“…Para luchar contra el imperialismo, es indispensable entender que no es un factor externo a la sociedad nacional latinoamericana, sino más bien el terreno donde ésta finca sus raíces y un elemento que la permea en todos sus aspectos…”[1]

RESUMEN
Este apunte de trabajo pretende describir el itinerario intelectual de los participantes originarios de la Teoría de la Dependencia. Es como su nombre lo indica, una historia de las ideas y sus contextos ecológicos que nutrieron su nacimiento y despliegue. Cada uno de los autores y sus biografías transitaron por ambientes que dejaron sus improntas en las ideas de la teoría de la dependencia. Libros, apuntes, textos, resúmenes y clases son parte de las pruebas que se tratan de colocar en discusión y en análisis casi literario. Se integrará mucho de los análisis de crítica cultural para descubrir las tramas que se sospecha en cada uno de los textos que fueron cimentando lo que más tarde conoceríamos como el primer intento latinoamericano por explicar críticamente nuestro nacimiento como territorio integrante del capitalismo mundial desde  el siglo XVI.

PRESENTACION.
Cuando descendió del avión,  Ruy Mauro Marini le preguntaron si quería permanecer en Santiago u otro lugar. El deseaba Santiago, acostumbrado a las urbes metropolitanas, pero la única opción real que se había estado gestando venia de la mano de le Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción (FEC), la cual lo había postulado para el concurso de la Escuela de Sociología. Las opciones de Francia y Argelia desde México se habían eclipsado, porque la dictadura brasileña ejercía presiones sobre el gobierno de México para quitarle inmunidad de asilado. Así renuncia a ella y vuela a Chile. Nelson Gutiérrez, presidente de la FEC y dirigente del MIR había sido el principal gestor de esa única opción de trabajo y lugar para emigrar a un segundo exilio. El gobierno mexicano no lo veía con buenos ojos. Sobre todo después de Tlatelolco.las posibilidades de inserción laboral eran más escasas, pero si aceptaba ese otro lugar podía integrares de inmediato a una Universidad que estaba surgiendo con fuerza. Acepto lo segundo y aterrizó en Concepción un día    nublado como corresponde al Sur de Chile. Allí permaneció algunos años y allí también contribuyó a fundar el MIR y sistematizar desde la teoría política, los impactos profundos en el movimiento social y revolucionario de este país. El mismo,  que hoy se debate en las tinieblas de un neoliberalismo que asume por momentos caretas y mascaras humanitarias cuando no socialistas asistencialistas.
Alguna vez  Paul Baran se pregunto ¿Qué es un intelectual y afirmo: La respuesta mas lógica parecería ser esta: una persona que trabaja con su intelecto, proveyendo su  subsistencia…mediante el empleo de su cerebro más bien que de sus músculos…” Indudable que es una respuesta inconclusa. Y por ello agregó que un intelectual  no es solamente un trabajador del intelecto. Que estos pueden ser muchos. Pero un intelectual “…vive buscando sistemáticamente relacionar cualquier área especifica en la que puede estar trabajando con los demás aspectos de la existencia humana…Y del mismo modo, es este esfuerzo lo que identifica a una de las principales funciones del intelectual en la sociedad: servir como símbolo y como mentor del hecho fundamental de que los aspectos aparentemente autónomos, desarticulados y separados de la existencia social bajo el capitalismo-la literatura, el arte, la política, el ordenamiento económico, la ciencia, las condiciones culturales y físicas del pueblo-solamente pueden ser comprendidos ( e influidos) si se los visualiza claramente como partes de la totalidad global del proceso histórico…”[2]: Sin lugar a dudas cuando hablamos de Ruy Mauro Marino como intelectual estamos en presencia de la definición de Paul Baran. Uno y otro están actuando en las trincheras de la lucha intelectual que el marxismo se empeñaba en desarrollar en los años cincuenta y sesenta. Monthly Review seria para Baran la trinchera más querida. Para Ruy Mauro Marini serian sus cátedras y sus grupos de estudio,  las casamatas con las cuales se desplazaba por América latina desde sus exilios del Brasil del año 64. Más adelante Paul Baran abunda en su definición de intelectual y señala  que es también un creador de problemas” una molestia, para la clase dirigente que procura conservar el status quo, así como por los trabajadores del intelecto a su servicio, que acusan al intelectual de ser utópico o metafísico en el mejor de los casos, y subversivo o sedicioso en el peor…”  Por supuesto    Ruy Mauro  Marini  fue un creador de problemas. Ayudo a crear problemas de incompatibilidad entre el ser humano y la sociedad capitalista y ayudo a evidenciar a  América Latina como profundamente comprometida con el problema de la dependencia.
Pero no trabajaba solo. Había una larga continuidad de equipo. No solo por haber compartido las primeras iniciativas políticas y revolucionarias del POLOP en Brasil, sino porque el azar y  el destino, además del golpe de Estado del 64 en Brasil, expulsó una camada de intelectuales hacia Chile y con ellos se formó en Santiago un grupo que impactó definitivamente las ciencias sociales en este país y en América Latina. Uno de estos grupos se afincó en la Universidad de Chile y en su Facultad de Economía.
Theotonio dos Santos resumirá el programa de trabajo colectivo que se habían propuesto y comenzaron a llevar acabo:
“…La Dependencia ha sido generalmente entendida  como un fenómeno externo a nuestra realidad. Entendíase por ella que intereses extranjeros imponían condiciones comerciales desfavorables a nuestros países…En todas éstas visiones la dependencia era una fuerza exógena…”
El paso teórico…ha consistido en mostrar que esta dependencia no era un fenómeno externo que podríamos cortar a través del desarrollo económico y de una actitud política más independiente…la situación de dependencia…dentro del sistema capitalista mundial condiciona las estructuras internas de nuestros países, haciéndolos dependientes en su propia constitución…”[3]
Parafraseando a Dos Santos: el problema había sido planteado… Existían formaciones socio económicas dentro del sistema capitalista mundial, que actuando con roles  específicos, poseían contradicciones especificas y por supuesto esto condicionaba cualquier análisis sobre cambio social.[4]
El enemigo teórico y político era sin lugar a dudas la teoría del desarrollo y el tremendo esfuerzo que se había desplegado para instalar en todos los gobiernos latinoamericanos de la ineluctabilidad de la adopción de la batería de instrumentos y modelos que acompañaban el esfuerzo de la teoría del desarrollo. Justamente este planteamiento seria atacado por desarrollista y los embates a la CEPAL de la época marcaron las décadas de la discusión del 50 a los 70 del siglo pasado.
Dos Santos pareciera ser mas didáctico para enseñar y plantear sus críticas a la teoría del desarrollo: Dirá que se puede resumir en los siguientes supuestos a) Desarrollarse supondrá dirigirse hacia determinadas metas generales, correspondiente a determinado estadíos de progreso del hombre y sociedad , cuyo modelo se abstrae de sociedades desarrolladas nombradas como modernas, industrial, de masas; b) los países subdesarrollados caminarán hacia estas sociedades desarrolladas eliminado obstáculos sociales, culturales,, políticos e institucionales; c) existirán procedimientos económicos, políticos e ideológicos que permitirán movilizar los recursos nacionales acompañados de la planificación; d) Se coordinarán fuerzas sociales y políticas, que sustentarán la política del desarrollo y sus metas o “tareas”.[5]
De la misma manera, Dos Santos en esta publicación que estamos siguiendo, evidencia lo que son reflexiones colectivas y que por tanto comprometerá a Marini. Dirá que hablar de una sociedad desarrolladla es una abstracción ideológica, formal y ahistorica. Que parte de un supuesto: el identificar a estados Unidos, Europa Japón y la Unión Soviética como modelos de sociedad desarrollada. Se intentara repetir la experiencia histórica de  estos países. Y para ello se simplificará en modelos que los países subdesarrollados deberán cumplir. Actuarán como agentes ya sea el Estado o empresarios.
Es algo que Rostow había pre figurado como un despeguehacia las etapas del crecimiento. Pensamiento dóxico que atraviesa los círculos desarrollistas de ese momento. Hacia esa tentativa ahistorica y formal es que se atraviesa la escuela de la teoría de la dependencia. Dirán que es imposible preponerse tal tarea por cuanto el mundo marcha en simultáneo en estrecha vinculación Y el tiempo no es lineal. Y no habrá posibilidad de que una sociedad se desplace hacia una anterior de otras existente. A partir del siglo XVI será uno solo el sistema económico mundial y ese es el capitalismo emergente que se alimenta de un solo comercio mundial y de una sola gran incorporación de masas trabajadoras a la producción industrial. El desarrollo global será único y capitalista pareciera querer decir Dos Santos. Ya veremos más adelante como Marini, años más tarde y en México de nuevo,  se encargará de complejizar tales análisis y establecerá la dialéctica de esta dependencia haciendo pie en la teoría del valor y del modo de funcionamiento de los modos de plus valía absoluta y relativa. La critica deviene justa y acida y sarcástica a los desarrollistas: “…El objeto de la teoría del desarrollo no puede, pues, ser el describir un tránsito desde una sociedad que no se conoce efectivamente hacia una sociedad que no va a existir.es decir, el objeto de la teoría del desarrollo tiene que estar constituido por el estudio de las leyes del desarrollo de las sociedades que queremos conocer. Cabe definir en qué medida estas leyes son especificas de estas sociedades y, en qué medida se las puede identificar con las leyes del desarrollo de los países desarrollados sean capitalistas o socialistas”[6]
Las disputa está centrada en una especial ciencia social que entiende a América Latina como una región subdesarrollada que producto de una economía y sociedad semi feudal, que tempranamente se convirtió con una economía exportadora y mono productora, con un tipo de desarrollo hacia afuera y que debía dar  paso necesariamente a una mayor intervención de un  Estado, que produjera la modernización de estas relaciones sociales y apostara y ejecutara un vasto proceso  de desarrollo “hacia adentro” y de sustitución de importaciones, en donde la modernidad, mirada según canónes europeos y norteamericanos fuera el espejo de esta nueva sociedad , a la cual debía transitar Latinoamérica. O sea adoptar una superestructura acorde a la estas nuevas exigencias de la racionalidad y de la modernización. Las tesis son las siguientes, según nos sigue apuntando Theotonio Dos Santos : a) Cambio desde  un desarrollo hacia afuera a un desarrollo hacia adentro neutralizaría la dependencia del comercio  exterior, con una economía controlada desde adentro, b) Neutralización del poder de las oligarquías latifundistas, mineras y comerciantes exportadores, con ampliación de la participación de las clases medias y sectores populares urbanos en dirección a una mayor democratización política; c) Democratización que sería contraparte natural de una redistribución del ingreso, que estaría en la base de un programa de industrialización  que integraría a las masas rurales en un programa de fortalecimiento de un sistema moderno capitalista como productores y consumidores ; d) Así, se construiría un estado desarrollista, intervencionista, con democratización política e integración de los sectores populares, en una sociedad de consumo de masas , o sea un estado nacional independiente; e) y finalmente  se crearía una conciencia que superaría el atraso científico tecnológico y se echarían las bases para superar la “alienación “cultural.[7]. Con distintos énfasis este libreto formó parte de una cierta cruzada latinoamericana que sería alimentada desde la CEPAL en Chile y provocaría un intercambio de intelectualidades entre los años 50 y 70,  que dotarían a este modelo de una cierta rigurosidad, que no tenía ante las así llamadas “filosofías sociales” de antes de la década del año 40. Desee Germani en Argentina hasta Prebisch y el gobierno de Frei en Chile, se establecía una liturgia y un credo desarrollista de profundo y vastos alcances.


[1]Ruy MauuroMarini,http://www.mariniescritos.unam.mx/019a_subdesarrollo_revolucion_prefacio.html.
[2]Paul  M Sweezy, Harry Magdof, Leo Huberman, Paul Baran y su obra, Siglo Veintiuno de España, 1971, Madrid España, pago. 21-22.
[3]  Theotonio Dos Santos, Dependencia y Cambio Social, Ediciones CESO, Centro de estudios Socio Económicos de la Facultad  de Ciencias Económicas de la Universidad de Chile Universidad de Chile, pág. 7.
[4] Theotonio Dos Santos, Dependencia y Cambio Social, Ediciones CESO, Centro de estudios Socio Económicos de la Facultad  de Ciencias Económicas de la Universidad de Chile Universidad de Chile, pág. 8.
[5]Theotonio Dos Santos, Dependencia y Cambio Social, Ediciones CESO, Centro de estudios Socio Económicos de la Facultad  de Ciencias Económicas de la Universidad de Chile Universidad de Chile, pág. 15, op.cit.
[6] Theotonio Dos Santos, Dependencia y Cambio Social, op. Cit, pág. 18.
[7] Ibídem, pág. 26.
Alejandro Diaz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *