Santiago, 13 de mayo de 2011. (Radio del Mar)– Las calles chilenas cumplieron una semana con masivas manifestaciones ciudadanas contra la construcción de represas en la Patagonia y territorio Mapuche y en rechazo al excluyente y lucrativo sistema de educación de mercado. Este viernes más de 30 mil personas en Santiago y otras miles en Regiones protestaron contra las decisiones ambientales, y fueron brutalmente reprimidas con gases tóxicos, carros lanzaagua y golpes de la policía militarizada.

Frente a esto el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales y varias otras organizaciones ciudadanas exigieron la renuncia del Ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter por ser el responsable de ordenar o aceptar la violencia policiaca.

La movilización ciudadana de este viernes fue convocada de manera diversa por diferentes organizaciones, colectivos y ciudadanos anónimos, comunicados principalmente por internet. Frente a esto, el gobierno derechista afirmó que la “ciudadanía está empoderada, pero poco informada”. Sin embargo, estas protestas son las que han convocado a la mayor cantidad de gente en años, donde han participado estudiantes, profesionales y ciudadnía organizada, y donde partidos políticos tiene ninguna presencia.

Desde que se conoció la decisión de la Comisión Evaluadora de aceptar la construcción de represas en la Patagonia, las manifestaciones no han cesado. Pero también durante esta semana hubo masivas protestas de los estudiantes contra el modelo de educación de mercado, y marchas Mapuche que reclaman contra la aplicación de la Ley Antiterrorista y por la liberación de los prisioneros políticos.

Sin embargo todas estos reclamos públicos, han sido reprimidos con fuerza por carábineros que continúa utilizando gases compuesto por sustáncias tóxicas y que han sido reemplazadas en Estados Unidos e Israel, países que fabrican las bombas lacrimógenas. Según el diario ElMundo.es las bombas que utilizan carabineros “son fabricadas exclusivamente para Chile y están prohibidas en la mayoría de países del mundo”.

Al respecto, el doctor Andrei Tchernitchin, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, confirmó al diario español que “hay antecedentes documentados de que los agentes químicos con que se fabrican las bombas lacrimógenas son abortivos. Además de producir graves daños a la salud, inciden negativamente en los aparatos reproductivos masculino y femenino”.

LA RESPONSABILIDAD DE HINZPETER
Según el OLCA, en Santiago entre 30 y 40 mil personas autoconvocados en Plaza Italia marcharon en dirección a La Moneda con alegría y ánimo de protestar pacíficamente por la defensa de la Patagonia. Pero dos cuadras de caminata, una parte de la columna fue desviada y cerca de la mitad de la multitudinaria movilización quedó encerrada en la Alameda entre Portugal y Plaza Italia. Luego una muralla de Fuerzas Especiales de Carabineros emprendió un brutal ataque con bombas lacrimógenas y carros lanza aguas y gases. Esto produjo una gran encerrona, con muchas personas con principio de asfixia, otras golpeadas, y otras muchas en el suelo pisadas por la multitud que desesperadamente trataba de salir del lugar que se tornaba un infierno represivo.

A pesar de esta acción represiva, miles lograron el objetivo de llegar al Palacio Presidencial, donde luego de un rato fueron nuevamente dispersadas por la brutalidad policial, con un helicóptero como medida de amedrentamiento por sobre la zona iluminando desde el aire.

El OLCA esta ”acción brutal y desesperada del gobierno de Piñera contra una movilización ejemplar, pacífica y multitudinaria que da cuenta de una expresión genuina de una sociedad democrática que cada día está más convencida que la conciencia ambiental y el ejercicio de los derechos se debe manifestar activamente”.

“La brutalidad con que están reprimiendo estas manifestaciones, muestra una autoridad que políticamente no tiene más herramientas ni argumentos que usar la violencia directa contra la ciudadanía”, afirmó la organización ciudadana.

“Por eso -afirmó el OLCA- sostenemos que el ministro Rodrigo Hinzpeter es el responsable de esta política represiva que pone en peligro a la ciudadanía. La represión de Hinzpeter, muestra su vocación antidemocrática y su voluntad de usar toda la violencia de los agentes del Estado ante una ciudadanía indefensa, a favor de mezquinos intereses empresariales. Hinzpeter debe renunciar ahora, porque no queremos más violencia policial en las calles en las manifestaciones pacíficas”.*****FIN*****

Alejandro Diaz

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