Patricio Indo, presidente de la Federación de Estudiantes de la UDP: “Cerca del 80% del financiamiento para estudiar sale de los bolsillos de nuestras familias”

El dirigente estudiantil acusa el negocio en que se ha convertido la educación en Chile y llama a crear un sentido público de las universidades privadas en vez del lucro que las orienta hoy en día. Plantea insertar a los centros de estudio en un proyecto de desarrollo del país, aboga por una reforma que avance hacia la triestamentalidad en las universidades y nos cuenta como aún en Chile, centros de estudios como el INACAP, la Universidad Santo Tomas y la UNAB no permiten a sus estudiantes organizarse.

Algo se mueve en la educación superior privada del país del libre mercado. Si los estudiantes de la Universidad Central se tomaron las facultades en protesta por un proceso de compra venta de la institución, a fines del año pasado los estudiantes de la Universidad Diego Portales eligieron a un militante comunista como presidente de su federación.

Es la primera vez que la Federación de Estudiantes de la Universidad Diego Portales (Fedep) tiene una directiva de Izquierda. Patricio Indo Bustamante, estudiante de medicina de 24 años quien lideró la lista del movimiento Atrévete, integrada por comunistas e independientes, le ganó en las elecciones de noviembre de 2010 a una lista que era la continuidad de dirigencias de centro-derecha en una de las más grandes universidades privadas del país.

Y la victoria fue con un 63,48 por ciento de la votación, cifra que coronó un trabajo iniciado el 2008 cuando Patricio, fue electo presidente del Centro de Alumnos de Medicina con un 41 por ciento de los votos. De ahí el movimiento no paró de crecer y al sumarse más gente crearon el movimiento Atrévete, que durante el 2010 organizaron un preuniversitario popular para alumnos de los liceos Miguel Luis Amunátegui y Miguel de Cervantes, hicieron una semana de la cultura en diferentes Facultades y organizaron trabajos voluntarios en la comuna Pedro Aguirre Cerda con pobladores afectados por el terremoto.

El Ciudadano entrevistó a Patricio Indo, quien por estos días no para bosquejando un proyecto de universidades que no pertenecen al Estado pero con sentido social, organizando a sus representados y promoviendo la organización de los estudiantes de las universidades privadas.

Los estudiantes de universidades tradicionales centran su lucha en la defensa de la educación pública. ¿Es posible sumarse a esa lucha desde una universidad privada?

– Nosotros lamentablemente no podemos llegar a ser públicas, por definición, porque la propiedad de la misma es privada. Pero sí podemos avanzar en construir un sentido de educación, que tenga que ver con nuestros proyectos institucionales, proyectos que creemos podemos girar a que respondan a las necesidades del país y hagan suyo un sentido de lo público en la educación chilena.

Respecto de la experiencia y motivaciones para emprender cambios en sus universidades ¿hay alguna diferencia entre los estudiantes de las universidades privadas respecto de las tradicionales?

– No existen estudiantes de segunda o de primera. Hoy constituimos un solo gran movimiento estudiantil a nivel nacional, que si bien tiene particularidades, busca un solo objetivo, que es el de mejorar el sistema de educación en Chile.

¿Qué opinas de la reforma educativa liderada por el ministro Lavín?

– El Ministerio de Educación no ha sido del todo claro respecto a su propuesta para la educación superior. Sólo han dado ciertas líneas generales de lo que será una próxima reforma. Dentro de estas líneas que se han esbozado en los medios de comunicación, es clara la intención de no fortalecer la educación superior estatal y de abrirle presupuestos desde el Estado al mercado de la educación superior privado, sean universidades como Centros de Formación Técnica o Institutos Profesionales.

Ante esto nosotros estamos absolutamente en contra, creemos que como primer requisito para una futura reforma, este debe contemplar aumentar el presupuesto para la educación superior estatal, fortaleciendo la educación del Estado y que esta responda en cuanto a oferta y no en cuanto a demanda.

¿Por qué estás en contra de que el Estado financie a las universidades privadas?

– Porque creemos que cualquier fondo que salga del Estado debe estar direccionado a espacios de estudio que realmente no tengan fines de lucro y que aporten al desarrollo del país a través de instituciones complejas y con sentido público.

¿Qué te pareces que según los informes de la OCDE Chile es el país más caro para estudiar?

– Esto refleja lo que este modelo de producción le ha hecho creer al país: que la educación es un valor netamente individual, cuando esta constituye la avanzada de sociedades modernas que aportan al crecimiento y desarrollo del país. En Chile cerca del 80% del financiamiento de la educación privada sale de los bolsillos de nuestras familias y no desde el Estado, ya que éste no ha tomado una posición garante de la misma.

¿Cómo se podría regular esto en lo inmediato?

– Nuestra propuesta está que el gobierno cree una institución que realmente regule y supervigile a las instituciones de educación superior privada, tanto en su formación docente como en los aranceles que cobran.

PARTIENDO POR TRES REFORMAS

¿Qué reformas haría al modelo de educación universitaria chileno?

– El modelo de educación superior chileno requiere de una reformulación completa, son muchas las cosas que hay que reformar: Primero, el financiamiento, ya que el Estado debe financiar a sus instituciones públicas. Además debe incentivar a la educación superior privada a cumplir un rol público a través de ciertos fondos en base a proyectos que tengan que ver con el desarrollo del país.

¿Qué propones respecto a la participación de los estudiantes?

– En una futura reforma se debe considerar la profundización de los procesos democráticos en la educación superior tanto estatal como privada. Debemos avanzar en que toda la comunidad estudiantil decida sobre el futuro de la institución y de sus autoridades. Hablo de instalar un diálogo de la comunidad universitaria avanzado a la triestamentalidad.

¿Pero cómo resolver el tema del sentido las universidades no tradicionales?

– El Estado debe demandarle a sus instituciones que realmente se constituyan como públicas y llamar a las privadas a que avancen en un sentido de lo público. No puede ser que el sentido de algunas instituciones sea solamente el lucro.

DESREGULACIÓN Y FALTA DE PARTICIPACIÓN

¿Qué opinas de la desregulación respecto de la oferta de carreras ofrecidas y el que algunas ya estén saturadas o pase situaciones como la ocurrida con la carrera de Criminalística?

– Creemos que el gobierno tienen que hacerse cargo de lo que sucede con la educación superior. No puede ser que el ministro de educación, Joaquín Lavín, plantee que el conflicto de la Universidad Central (por ejemplo) sea un problema entre privados. Eso es no comprender la razón por la que son formadas las universidades o simplemente constituye el pensamiento de un grupo de empresarios que creen que todo se resuelve con la libre competencia.

¿Cómo funcionan las universidades privadas en cuanto a la representación estudiantil?

– Hoy existen algunas federaciones de estudiantiles en las privadas, pero lamentablemente estas no son la mayoría y en algunas de ellas las direcciones de las federaciones tienen que pedir autorización para formar las mismas o son designadas por las autoridades de la universidad. En las que no hay organización se viven realidades de persecución a los dirigentes estudiantiles, de amenazas respecto a la continuidad de sus estudios, prohibiéndoles formar cualquier tipo de organización, esto atenta contra el derecho de libre asociación.

¿En qué centros de estudios ocurre esto?

– En el INACAP, en la Universidad Santo Tomas de regiones e, incluso, en la Universidad Andrés Bello, donde hace algún tiempo en el contrato se establecía la imposibilidad de formar organización estudiantil. Hoy como dirigentes estudiantiles de la educación superior privada, trabajaremos arduamente para formar organización estudiantil donde no la hay y denunciaremos las instituciones que no lo permitan. Defenderemos la organización como valor fundamental dentro de una sociedad democrática y libre.

Melissa Quiller
El Ciudadano

Alejandro Diaz

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