AMÉRICA: DEL CATACLISMO SOCIAL A LA LIBERACION POPULAR COMUNITARISTA.

AMÉRICA LATINA: AMERINDIA
                Alejandro DIAZ

AMÉRICA: DEL CATACLISMO SOCIAL A  LA LIBERACION POPULARCOMUNITARISTA.              

«Tengamos presente que nuestro pueblo no es el europeo, ni el americano del Norte; que más bien es un compuesto de Africa y América que una emanación de Europa; pues que hasta España misma deja de ser europea por su sangre africana, por sus instituciones y por su carácter. Es imposible asignar con propiedad a qué familia humana pertenecemos». Simon Bolívar
Declaración de Angostura, 1819
UNO.
¿Es posible restituir una mirada comprensiva para  entender América  Latina? ¿O nos seguiremos abandonando a las miradas displicentes de las explicaciones fragmentarias, donde todos pueden participar, arguyendo las razones fundantes de mil relativizaciones respecto de las responsabilidades históricas? ¿Será este un camino  coherente para construir una mirada crítica, que desmitifique  las “verdades mentirosas” con  las cuales se han tejido los imaginarios sociales desde el siglo XVI hasta ahora? ¿Será posible establecer, desde esta parte del mundo una mirada critica respecto de los que nos pasó como pueblos sometidos a una conquista, la primera, la española; la segunda, la inglesa, para incorporarnos con las dos plenamente a la economía-mundo; o la tercera, aquella que vino de los procesos expansivos del capitalismo desarrollista o la cuarta conquista, la del neoliberalismo, que finalmente se introduce en la subjetividad?    (Guattari; 1978) ¿Será posible intentar construir un pensamiento crítico desde la periferia, desde una singularidad regional, para entender  lo que nos acontece? Estas preguntas, están orientadas a reestablecer la necesidad de la construcción de un pensamiento critico, que  junto con rechazar el nihilismo de la explicación fragmentaria, a veces contemplativa, a veces dubitativa, pueda  apoyar la necesidad profundamente política de la necesidad de la reemergencia de tal pensamiento para buscar incisamente la liberación de algo que necesitamos construir: una amerindia comunitarista. De esta  forma, es necesaria la búsqueda de pensamientos comprehensivos para entender América Latina. ¿Como entender América o Amerindia desde este lado del Mundo? A nuestro juicio,  tomando distancia para ver los trazos gruesos de los fenómenos centrales, y leerlos desde las epistemes  de los sujetos protagonistas. Es decir, realizar ese proceso de invención que señala O Gorman, pero desde el vertiente del frente, es decir de aquellos que nunca se pudieron enterar de las tesis de O Gorman[1]que destino al absurdo la idea la “inmanencia de la América que revelo su ser”, sino que esta vez  desarrollar una nueva invención: la de los sujetos que derrotan la fuerzas inmanentistas de  sus descubridores, recuperando una episteme autónoma para  interpretarse a si mismos.[2]En otras palabras ¿es posible avanzar en la constitución de un anunciado “nuevo paradigma de interpretación de este objeto América Latina?
DOS. El Trauma del cataclismo Epistémico: El cataclismo  es primero de estupor por lo desconocido y la extrañeza del repertorio indígena para asumir la complejidad que se corporiza en Cortes. Después sobrevendrá la guerra de los imaginarios (Gruzinski: 1994), de espectros de Pedro Mártir, a los demonios o los ídolos de Cortes. O bien el modo de mirar la realidad, que emblemáticamente, por ejemplo, opone la perspectiva representacional de 180 grados, a la secuencia” moderna” de izquierda derecha, la secuencia lineal y el antes y después[3].Será entonces la irrupción de otro bagaje cultural, epistemológico, con la imposición de nuevos lenguajes y la clausura de la epistemología  indiana  y su suplantación por la episteme occidentalizada. A ratos reptará  la “mezcla” amerindia, que actuará de ahí en adelante,  a ratos subversiva, subalterna  o clandestina sobreviviente, sin acotaciones cronológicas…hasta hoy[4]
TRES. El trauma del cataclismo social o la explotación de cuerpos ¿Idolatras? ¿Infieles?: y  el paso posterior fue  la explotación, para lo cual el sistema ideológico se construyó la interpretación ad hoc, respecto de los infieles y de los idolatras, como seres carentes de legitimidad, inmaduros o niños, pero súbditos de un monarca allende el océano, al cual debían contribuir.Y ello, fue el disfraz para el capitalismo mercantil y posteriormente para hablar de progreso, en el industrial, con representaciones metamorfoseadas de segunda generación: el pacto oligárquico, nación-republica.
CUATRO. Los Silencios de la naturalización:[5]Esta cuestión,  es la cuestión de la ruptura epistemológica para ver el mundo y la imposición de un modo de habitar, que dinamita con espoletas de retardo, miles de concepciones y cosmovisiones, obligadas a la clandestinidad o al camuflaje religioso y social. Es la presencia de Hegel que excluye y anatemiza, después de 200 años y fija un canon de inferioridad y de inmadurez… América  es la inmadurez…Las historia del Mundo es la historia de los hombres en las planicies Europeas. El relato totalizante es el relato de Hegel, amarrado a un centro…el centro  occidental recoge en si al mundo…una modernidad que se continua con al secularizacion[6]…Así se construye el cataclismo epistémico, que en palabras de Dusell, se convertirá en el ocultamiento de la significación de la presencia de América. Desde el XVIII al XX imperará entonces el silencio de los negados a la interlocución y el silencio de los subversivos que a ratos impugnaran ese silencio. Sobre ellos, los discursos que petrifican, fijan y esclerotizan. Sin embargo ni el silencio es inmóvil ni el discurso vive fuera de la historicidad. Silencios y discursos se enfrentaran subterráneamente o explicitaran sus diferencias.
CINCO. La diáspora de la heterogeneidad: Surge la diferencia, pero también y concomitantemente se irradia por múltiples poros, los lugares y expresiones del mestizaje…es decir la mezcla y el mestizaje. Gilberto Freire, la señala con  Casa Grande, que es también la respuesta al racismo de Gobineau, que “campea por sus fueros” en Brasil y América Latina. Es la mezcla  mestiza de la interpretación universal ¿el lado crítico del occidentalismo que recoge de Boas, el  occidental antropólogo norteamericano? ¿Mestizajes y mezcla de razas para el Brasil del Futuro? ¿Democracia racial y convivencia cultural después de la liberación de crítica social, que realiza  Gilberto Freire? La heterogeneidad, que finalmente es triunfante por abajo”, pero que finalmente es subyugada a los imperios de las homogeneidades: la de la nación o la de la clase, o de  la misma postmodernidad que opera como su contrario, que al rescatar las diferencias, queda atrapada en el pensamiento estático de la diferencia, o sea en un estado de transición, inconclusa permanente. América Latina que explota en diferencias, porque existe un pensamiento desmitificador que procesa de nuevo los signos antiguos ¿puede  surgir un nuevo elemento unificador? ¿Impera con demasía la histórica militancia en los megarelatos derrotados, que inhibe de posturas que construyan totalidad? ¿Será suficiente un indianismo o será  conveniente no olvidar la mirada de Martí y de Bolívar, para esta vez sin transigir, en un mestizaje de nuevo tipo, un mestizaje critico? ¿O será la mezcla de Indianismo, negritud y “Nuestra América?
SEIS. La liberación del Pensamiento Critico: Si en el  XVII se reescribió un pasado de América, un pasado social que es escamoteador de realidades silenciadas, entonces corresponde desarrollar el movimiento contrario, para operar de nuevo en las subjetividades de las relaciones sociales, para reestablecer y construir, a través de los signos y las voces reinterpretadas. La tarea es urgente. Pero no puede ser solo académica. Extraviaríamos el camino…una vez más. La tarea es política…comunitarista y mestiza. Pero nos engañaríamos si solo nos limitamos a los estudios culturales…son o deberían ser Estudios Políticos Culturales.




DE  LOS SILENCIOS HISTORICOS…A  LA SUBVERSION DE LOS SIGNOS.
Tarea de los Estudios Políticos Culturales.
Preguntas y problemas para reconocer nuevos lenguajes y signos de los tiempos antiguos
“Desgraciadamente para ellos, la civilización, por el solo hecho de serlo, y de combatir la barbarie en su significado más amplio, tiene el derecho y tiene la fuerza para consumar la conquista, colocándolos en la alternativa de someterse a ella, o de huir hacia la cordillera, sin la esperanza siquiera de poder venir de allí a tentar una reivindicación imposible.
El periodista Remigio Lupo acompañó a la Expedición del general Roca de 1879 como corresponsal del diario “La Pampa”. Escribía una crónica diaria que enviaba para su publicación en Buenos Aire
            


RELEER LO ANTIGUO.
Las dos imágenes anteriores hablan de las texturas con las cuales se han ido construyendo las identidades de los pueblos indígenas en América Latina. Entre una y otra, aparentemente, hasta  el día de ayer, no se establecía representación de continuidad ni eslabones de totalidad comprensiva. Hoy día aparece imprescindible dar cuenta de los nuevos lenguajes, con los cuales releer la realidad latinoamericana. Una, nos habla de una huelga de hambre que coloca actualmente, hoy, en peligro la vida de dirigentes mapuches, quizás una de las etnias mas combatidas por la  representación dominante de América Latina. La otra, muestra un Kero, que de ser un objeto descrito de manera neutra por los primeros españoles a la  entrada  al Cuzco, se convierte años mas tarde, en expresión subversiva de la territorialidad indígena. Se habían convertido en objetos de memoria[7].De tal forma que tenemos ubicados los dos fenómenos que molestan  profundamente la concepción occidentalizada de América Latina: la memoria y la representación de la memoria, Las imágenes son expresivas de estas dos acepciones de la emergencia del pensamiento crítico para leer una ¿Amerindia Orientalista?
De esta forma nos ubicamos en los problemas que posibilitan la imaginación de un nuevo paradigma para entender América Latina, que supere los entendimientos colonialistas para asignar sentido, desde el viaje de Colon hasta las pulsaciones biológicas de los seres vivos “descubiertos” en  las tierras, primero de Cipango y después de las Indias. En resumen, la cultura colonial no se rompe con las independencias del XIX, por muy emancipadoras que las queramos entender. La cultura colonial, se desarrolla, mutando, hasta hace pocos años atrás, cuando algunos, por ejemplo Said, advierte que Occidente ha construido mitos desde el poder y desde la centralidad de su poder y que el orientalismo es una construcción donde caben muchos términos, incluido la misma concepción colonial del propio orientalismo, En ese camino, hemos ido realizando nuestro propio descubrimiento de nuestro objeto. Pero es probable que ya no resista el nombre de América y con nombres siempre en transición, debamos hoy nombrarlo Amerindia Oriental. Así, nuestra primera isla  descubierta, en un “viaje de vuelta desmitificador”, se refiere a que occidente ha ejercido diversos y sucesivos grados de dominación y coptacion y bautizara, como se bautizan a los mestizos, de manera tardía a América en el siglo XVIII. América se construye a partir de una mirada occidentalizada. Es un ejercicio de Europa, para pensar este nuevo objeto que se les interpuso en el camino de las Indias. Es tambien un objeto de  aprendizaje, par el nuevo orden mundial capitalista. Y desde este aprendizaje se realizan los otros colonialismos de Asia y Africa. Se ensayan estrategias de dominación. Se ensaya rápidamente un mestizaje como suplantación del otro, es decir acritico y naturalizante.
PRESENCIA CONTEMPORÁNEA DEL “BÁRBARO”: UN SILENCIO CULPOSO.
Demostrar la existencia del bárbaro como  conciencia ideológica colonial, rearticulada por la presencia histórica de la explotación para el desarrollo de la sociedad occidental, es la base fundamental de una plataforma ética política de los estudios coloniales. Tal aseveración puede platearse por la vía contrafactual ¿Seria posible una conducta de depredación social contemporánea si los siglos medievales (Aristóteles y Tomas de Aquino) no hubieran elaborado una “teoría del bárbaro” para designar al “otro” como carente de de algo, que me hace igual a mi?
CUESTIONAMIENTO RADICALES.
Esas miradas son cuestionadas radicalmente por un pensamiento crítico y por movimientos que construyen nuevas interpretaciones desde el indianismo o desde el movimientismo y muchas veces incorporando las reivindicaciones del mestizaje ampliado como condicion histórica. García Linera dirá en Bolivia que los indígenas portan saberes y demandas, que establecen alianzas con aquellos otros grupos subalternos dominados.
Después de haber construido una mirada autosuficiente, los europeos son desafiados y obligados a la confrontación sobre el pasado y la memoria y deben acostumbrarse a la idea de la existencia de múltiples pensamientos complejos previos para interpretar la realidad y que ello conforma una historicidad autónoma, sin ellos como conquistadores. Ello significa un desmonoramiento de las concepciones construidas  como primera modernidad (semejanza-diferencia), en la situación de la constatación de que América es diferente y que deben construir categorías para que se pudiera ver y ver lo que la  cultura no los ha preparado para  ver. La segunda modernidad construida sobre el eje naturaleza-civilización, oculta a  los sujetos y solo se advierte un paisaje. Surge el bárbaro y una legitimidad de la dominación.
 RECONSTRUCCION DE SUJETOS.
¿Cuándo comienza el viaje de vuelta del descubrimiento? Es decir, descompaginar el descubrimiento colonial para  construir múltiples florecimientos y otros lenguajes. Solo cuando los sujetos se rebelan e inician un proceso de autonomía creciente, con yerros mayúsculos, pero tambien con  estabilizaciones que complican al occidente, al cual hace  rato se ha incorporado Estados Unidos. Esos sujetos, comienzan a mostrar su gestualidad, pintura, oralidad, arte y cotidianeidad y denuncian los recuerdos de dominación .Esa situación, que es creciente, reconstruye e imagina sistemas filosóficos de los antiguos y en  ese viaje de vuelta del descubrimiento, se produce un continuo proceso de sanacion amerindo indianista y de la negritud, que paso a  paso, eslabona de manera  distinta los hechos  tejidos de manera  colonialista para anudarlos como un “kipu democrático” o como un telar mapuche, hebra por hebra..


[1]“Así fue como llegue a sospechar, que la clave  para resolver el problema de la aparición histórica de América, estaba en considerar ese suceso como el resultado de una invención del pensamiento occidental y no ya como  el de un descubrimiento meramente físico, realizado, además, por casualidad.”Edmundo Gorman, la invención de América. Fondo de Cultura Económica, 1986, Pág. 9. 
[2] Y por tanto transgredir, siglos después, aquello que señala Padgen  respecto de las tesis de la teoría del origen, cuando se señalaba que los indios americanos eran súbditos de la corona española no en virtud de  alguna ley positiva, sino porque su educación escasa y bárbara les había incapacitado, temporalmente para crear sociedades civiles. Agreguemos nosotros, pareciera que hasta hoy día ese argumento es persistente y “natural”.Ver Anthony Padgen, La caída del hombre natural: Madrid Alianza, 1988, Pág. 23.
[3] Hoy día, 2007, es trabajo arduo enseñar una perspectiva dialéctica, sistémica por ejemplo, para dar cuenta de la necesidad de una mirada  transdisciplinaria para mirar la realidad o para actuar dialécticamente en los momentos de mirar, actuar y reflexionar sobre la realidad social. Todo ello señala que la imposición del silencio al pensamiento  epistémico  y de cosmovisión  amerindios nos castran cognitivamente para un pensamiento complejo…universal.
[4] José Luís Martínez, Apuntes de Clases,  “ Y ello no se acota cronológicamente” Clase Recopilación
[5] Utilizamos aquí la referencia hecha por José Luís Martínez en clases de seminario Troncal I en Doctorado de Estudios latinoamericanos.
[6] Apuntes de Clases de Francisco Vergara, Eurocentrismo , Seminario Troncal I, Doctorado en estudios Latinoamericanos
[7]Las descripciones europeas ocultan o soslayan, sin embargo, un hecho esencial: al parecer, esos vasos habían experimentado diversos cambios, todos ocurridos a partir del siglo XVI de madera (kero) aparentemente habían desplazado o sustituido casi por completo a los de oro y plata (aquilla) y, lo más importante, sus paredes exteriores se habían llenado de figuras e imágenes, al tiempo que -a juzgar por los testimonios represivos europeos- ya no eran usados únicamente en los rituales de reciprocidad vinculados al ejercicio de la autoridad, sino que habían alcanzado un sugerente y peligroso estatus de emblemas y objetos de memoria. José Luís Martínez imágenes y soportes andinos coloniales. Notas preliminares en http://www.antropologiavisual.cl/martinez.htm#capa2, visitado el 1 de noviembre del 2007.
Alejandro Diaz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *