EL CAMPO BOURDESIANO COMO INSTRUMENTO DE  ANÁLISIS HISTÓRICO PARA  LAS FRONTERAS DEL BIOBIO.
(Apuntes para elaborar una Tesis ya escrita….desempolvando papeles …)
                                                                                              

Bourdieu define los campos como espacios de juego históricos. Posee instituciones o crea instituciones y leyes de funcionamiento. Así son un espacio estructurado de posiciones, que se constituyen por una distribución desigual de poder, que se expresan en  capital, que asi confieren desiguales grados de poder a quien lo posee.
Así definido un Campo, es posible conferirle capacidad explicativa para introducirlo en el  análisis histórico. Ello en una orientación de construir teorías territoriales para explicar fenómenos históricos de  complejidad intercultural. Cuando deseamos apoyarnos en su planteamiento para explicar de otra manera la frontera, lo estamos haciendo, confiriendo a  este territorio su capacidad de organizar un juego de poder histórico, que se establecen por  al menos dos actores principales y actores secundarios. Los principales despliegan sus roles variados en la tensión conquista y resistencia con sus múltiples expresiones intermedias. Los actores secundarios, se desarrollan a partir de esa tensión. A nuestro juicio en es a situación se encuentran los mestizos de primera generación los mestizos labradores y los campesinos cosecheros, los peones arrieros, los baqueanos, lenguaraces, capitanes de amigos, etc. y otros intermediarios y tipos sociales que no hacen otra cosa que intercambiar y producir identidades para afrontare la supervivencia.
Habrá campos y sub  campos con lógicas especificas, En el territorio advertimos no solo múltiples procesos de conjunción cultural, sino que ellos también responderán a lógicas mestizas de distinto calibre e intensidad. Así, el territorio de Antuco a fines del siglo XVIII, se definirá como sub campo cualitatativamente diferenciado, en tanto ese campo también se comporta como territorio y ello significa un apropiación diferenciada del espacio. Ese territorio especializará, por ejemplo la relación interétnica con los pehuenches de los pasos cordilleranos y aportara y se definirá por medio de esa relación en su desarrollo histórico durante buena parte del siglo XIX. Pero siguiendo a Bourdieu, dentro de un campo global existen múltiples campos o dicho en otras palabras los campos pueden ser económicos, culturales sociales o simbolicos. Y dentro de ellos, existirá otro sub campos. Y todos ellos, serán campos históricos, lo que obliga a mirarlos en permanente construcción, condicionados y determinados por el choque y fraccionamiento de campos de fuerzas provenientes de los campos de poder. Así la noción bourdesiana es una noción compleja, que no acepta explicaciones rasantes y abarcativas. Por ello la elegimos para traducir de nuevo las fronteras del Bio Bio.
Un campo de relevancia y gravitación lo constituye el campo religioso. En la condición de la frontera colonial, por efectos de las acciones del Padre Luis de Valdivia, este campo está casi dominado por los jesuitas. Es un campo político de desarrollo de gobernabilidad sobre los procesos sociales y políticos. En la apropiación de este campo, los jesuitas no tendrán mucha oposición hasta su expulsión. Solo en este momento accederán a el los Franciscanos. En conjunto el campo religioso es dominante y a el accederán y confluirán las familias, que en sucesivos proceso de acumulación, se transforman en familias pudientes de mercaderes y por tanto con posibilidad de desprenderse de algunos integrantes de su familia para entregarlos al  sacerdocio. Ello constituye también una estrategia de acceder al poder regional del campo global del Biobio. Y por ello que resulta sintomático el desapego que evidencia la población de labradores mestizos con respecto a la iglesia oficial. Cuestión que constata, por ejemplo, el obispo Espiñeyra en 1765, cuando realiza su vista inspectiva episcopal.
En esos campos Bourdieu entiende los habitus. Estos están estructurados por el campo, o  por el conjunto de campos, que expresan una concordancia. El habitus expresa la necesidad inmanente del campo. Pero también contribuye a constituir el campo. Por medio de una relación  de conocimiento o de construcción cognitiva. El habitus hace cognoscible al campo, otorgándoles sentido, significado, valor y en el cual vale la pena invertir energía. Bourdieu dice la realidad social se constituye en las cosas y en el cerebro, en los campo y en los habitus, en el exterior y en el interior de los agentes. Finalmente el habitus legitima el mundo social del cual es producto.
Con estos elementos, el campo histórico de complejidad intercultural, en una relación mediada por el colonialismo, expresa mejor sus características explicativas al ser atravesadas por estas nociones. Se vuelve mas inteligible y por tanto con mayores capacidades heurísticas de producción de mayores hipótesis para deconstruir y reconstruir las relaciones sociales que se dieron y constituyen los campos en interrelación, traslape y sinergia en las fronteras del Biobío.
En la perspectiva de construir historia social desde la identidad y subjetividad de los actores, Salazar dirá que la historia social también se constituye en un plano histórico:
”…cercano a los actores y sujetos que componen la sociedad civil: es aquel donde se lucha por construir la propia dignidad y la propia rede de instituciones sociales, con o sin relación directa con los planos estructurales, con o sin acatamiento de la ley, el Estado o el Mercado. Siguiendo el afán   de supervivencia, respondiendo a la elasticidad vital, la sinergia social, las utopías, los impulsos, el género, el sexo y el libre albedrío. Dando salida al impulso creativo, a la dominación o la rebeldía; a lo más intimo de la subjetividad y el sentimiento o lo más definitivo de la voluntad racional. Ese plano donde la vida se vive como arte. Como autocultivo de si mismo. Donde brota la cultura viva de la humanidad…En lo profundo del ciudadano (enrejado y zarandeado por las estructuras) vive la historia subjetiva e intersubjetiva de su (auto) construcción de identidad”[1]
Sin dudas, nos parece una historización a ras de piso de concepto de habitus y nos deja con la posibilidad de establecer una malla de interpretación de intersubjetividades de este territorio como ambiente natural, construido y social.



[1] Gabriel Salazar y Julio Pinto, Historia Contemporánea de Chiloé, Tomo IV, Hombría y Femineidad, Editorial LOM, Pág. 7, 2002.
Alejandro Diaz

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