EL   LUCRO    CLANDESTINO   DE  LAS   UNIVERSIDADES   PRIVADAS.


Probablemente este  sea el aspecto más oculto y menos analizado de las universidades privadas. Desde los tiempos recientes de las denuncias respecto del lucro desembozado de sus inmobiliarias y otros sociedades relacionadas, las U privadas han tejido un manto de ocultamiento respecto de un ámbito de gestión que provee de no pocos recursos a una camada de grupos de presión internos  a estas U,  en donde los partidos  políticos y  membrecías de distinta procedencia,  se benefician de sueldos siderales y de jornadas de gestión universitaria, así como también de cátedras vitalicias con jornadas completas que son parte de las ganancias legales de las U privadas ¿quién controla los niveles de sueldos de estas granjerías  legitimas? Nadie  El Estado no puede intervenir en una escala de sueldos que es del ámbito privado. Como tampoco lo puede hacer respecto del desvió de recursos para el pago de consultoras y empresas de publicidad que año a año desarrollan prestaciones de servicio a la Universidad ¿están operando dentro de  la legalidad? Si, es la legalidad de la empresa privada que actúa en el llamado capitalismo  académico. ¿Pueden retirar ganancias? Si. También lo pueden hacer bajo la forma  encubierta de desembolsos de “gestión”. ¿De donde provienen estos recursos? Hasta el momento, del bolsillo de los endeudados padres y alumnos y de las becas estatales que actuando recientemente, morigeran en parte la sangría a los sueldos de los trabajadores.  Padres trabajadores que estiman  de muy buena fe que la carrera que van a tener que pagar toda la vida, le cambia la vida a sus hijos, en un camino de movilidad social ascendente. Hasta aquí las Privadas están tranquilas. Su sistema actúa tranquilamente en este espacio de relación contractual,  en un mutuo y tácito acuerdo, forzado, con padres y alumnos. Así, se acepta todo. Incluido la empresa de cobranza que acosa mensualmente el pago de las deudas impagas o el torniquete de entrada a la sala de clase, cuando se está atrasado en el pago de las cuotas.
Entonces, las U privadas, cuando han sido descubiertas en sus propósitos de lucro desembozado y es manifiesta la presencia de empresas inmobiliarias que succionan la plus valía universitaria, han pasado a una estrategia distinta. En el escenario de un gobierno débil y lleno de incoherencias, sobre todo en el ministerio de educación con conducción Eyzaguirre, se suben a un carro  de reivindicación “justa”,  cuál es la educación gratuita para todos y ahora. Los rectores de todas las privadas, casi todos,  han coincidido en la supuesta injusticia y exclusión de no estar todas las privadas puestas en esa lista de subvención estatal. ¿Este predicamento y esta reivindicación son realmente justos? Veamos. Pretenden involucrar  a los alumnos y sus padres para que ahora marchen junto a las inmobiliarias y sus cuerpos directivos vitalicios de cada una de estas Universidades para reclamar la justicia de la educación gratuita para todos ¿Están los estudiantes ahora dispuesto a participar junto a sus rectores y propietarios para marchar para exigir en marzo del 2016 educación gratuita para todos aquí y ahora? ¿Ese es el predicamento de algún padre rector y  un rector de un consorcio internacional, que retira ganancias de sus universidades sin asco? Digámoslo sucintamente: en un extremo la subvención del Estado de Chile, vía subvención a la demanda, va  a ir ahora a financiar una transnacional de la educación, allá en Norteamérica y por otro lado, en el otro, financiará a los cuerpos directivos de gestión que son elegidos a dedo por el grupo de presión controlador o propietario de cada Universidad privada… La interrogante surge rápido: ¿esa es la vocación pública que se dice esgrimir? ¿Está la sociedad dispuesta a financiar a camarillas privadas de gestión universitaria, carentes de control público por parte de la sociedad? ¿por ello la insurrección estudiantil del 2011?

De ahí que es evidente que  el argumento de los “grupos vulnerables atendidos por las privadas” no pasa de de ser un pretexto para tratar de defender un negocio que está en vías de extinción. Y es negocio, no solo porque aun hoy día se sigan retirando ganancias y utilidades, cuestión, que se les está haciendo cada día más difícil, sino que es negocio particular, cuando los cuerpos directivos  de gestión universitaria y los cuerpos directivos académicos no responden a la confianza pública y solo lo hacen a sus patrones,  que los reclutan en grupos cerrados de presión y muy pleno de relaciones familisticas. Allí hay negocio y tráfico de influencias. No hay control público respecto de quien dirige y gestiona cada universidad privada, Solo dependen del grupo cerrado de dirección que responde a un mandante capitalista que declara no tener fines de lucro. Por ello existen ex ministros de la dictadura y de Pinochet que ofician de educadores en la especial democracia universitaria de la concertación. Hasta es probable que existan estatutos de gestión supuestamente democráticos, pero que en la práctica son de tiempos representativos tan vitalicios, que ni la propia “comunidad universitaria” sabe en verdad quiénes son sus representantes. ¿Se puede argüir democracia, cuando en verdad lo que existe es un remedo de representavidad, sin elecciones democráticas, sin revocación por desempeño ineficiente o corrupto  y con la más absoluta falta de participación triestamental? Es decir, impera de manera desembozada la contra reforma universitaria de la dictadura en su más pura expresión.


Pero esto no es todo. Hay más, mucho más oculto en la reivindicación de gratuidad de las privadas. Señalan que sus matriculas son de alumnos vulnerables. Y por ello el Estado estaría realizando una exclusión injusta. Pero se olvidan de decir que los supuestos y tremendos esfuerzos que se realizan para nivelar la cancha de la educación, se realiza comprando una particular fuerza de trabajo sobre la cual se realiza una peculiar explotación: la fuerza de trabajo docente que es capturada por medio de la boleta a honorario en clases semestrales y sin ningún  beneficio previsional. Son miles los profesores universitarios que en las privadas realizan el esfuerzo central de construir educación universitaria. El empleador realiza una muy bien orquestada representación de universidad normal, con carrera docente, cuando en realidad las ganancias y el negocio se sustentan en las explotaciones  de los docentes magister y los doctores, que en definitiva otorgan prestigio y solventan la acreditación de la universidad. Aquí impera, es cierto un chantaje emocional o doble vínculo de relación cooptada. Los docentes esperan por años acceder a una jornada decente que les permita sobrevivir y la empresa realiza año a año  movimientos táctico de control  para neutralizar la critica a este sistema , otorgando a unos unas migajas y quitando a otros las fuentes de sobrevivencia: las horas de clases en cada carrera universitaria ¿existe algún rector  de universidad privada que haya mencionado que los recursos que ellos demandan ahora con bocinas destempladas de gratuidad aquí y ahora, irían destinados a construir una carrera docente en termínanos decentes con jornadas completas y con tiempo destinado a la investigación como cualquier universidad pública de Latinoamérica. Ni uno. Silencio total y absoluto. Ahí está la primera gran exclusión del sistema de universidades privadas. La que realizan explotando a sus docentes a honorarios que son la base de su sustentación. Las agencias acreditadoras aceptan esta irregularidad y actúan sobre la base de una situación de normalidad para Chile. De ahí surgen los años de acreditación que serán voceados a los cuatro vientos.
En resumen, trabajo explotado de sus docentes, sistemas de gestión nepoticos y familisticos, cooptación y chantaje de docentes e inexistencia de carrera universitaria, son algunos de los pilares del lucro clandestino de las universidades privadas. ¿ El  Estado de Chile se impondrá sobre ellas para controlar el más pleno ejercicio de los derechos humanos universitarios, en un país que aun no sale del sistema universitario de la dictadura y de la concertación?

                                                                                              Continuará…………
Alejandro Diaz

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