COMUNITARISMO ARMADO 

EN EL 

LAGO BUENOS AIRES.


   Alejandro DIAZ.
“…se han levantado muchas voces en la XI Región de Aysen, para decir que en Chile Chico no existió la guerra. Basándome en la definición de la Real Academia de la Lengua, que dice que guerra es .el enfrentamiento de dos naciones o de dos bandos de una misma nacionalidad., quiero defender, en esta tercera edición, la prerrogativa de los pobladores de Chile Chico, de hablar de la .Guerra del 18., ya que el enfrentamiento suscitado, en la época, fue entre dos bandos de una misma nación y en la memoria colectiva de éste pueblo, ha permanecido por más de 84 años, la certeza de que los sucesos de 1918 fueron una Guerra, en donde hubo muertos, heridos, violaciones a los derechos fundamentales del hombre y en donde para darle fin, hubo de interceder, muchos hombres ilustres de nuestro país
Danka Ivanoff Welman
La Guerra de Chile Chico. 1
RESUMEN.
Esta monografía presenta el desarrollo histórico de una experiencia de pueblo social en movimiento, que conformando comunidad comunitarista, muestra la aparición de embriones de autonomía social y política, que en el largo camino de producir sus propias condiciones de subsistencia, se muestra como componente emergente de una cultura en resistencia y de una cierta ética pública local de resolución comunitaria de sus necesidades. Estamos en presencia por primera vez en la historia de Chile de la aparición de modalidades de gestión colectiva comunitaria armada, que abandonan y rechazan las condiciones centralistas del poder autoritario con las cuales ha convivido y a las cuales se han supeditado.
Los denominamos pueblos sociales, porque aflora en ello una condición autentica que poder popular y social, como componente que caracterizan e identifican históricamente sus proyectos de acción colectiva. Desde nuestro presente de aspiraciones y deseos utópicos por construir democracias locales de base, reconocemos en estas experiencias, los gérmenes de una mancomunidad de intereses, proyectos sociales y reivindicaciones que, a nuestro juicio, se constituyen en el basamento de una cultura popular productora de proyectos políticos y sociales para construir democracias efectivas de base comunitarista, popular y mestiza. Este es el caso, a nuestro juicio de la fundación y conquista de Chile Chico.
LA OLIGARQUIA HACENDAL Y LA EXPULSION DE LOS MESTIZOS DEL BIO BIO.
La incapacidad de la oligarquía para completar el ciclo de reproducción capitalista tiene su despliegue trágico a finales del siglo XIX. Ya el capitalismo esta completando su ciclo con el “motor en reversa” en Inglaterra y mas tarde lo seguirá reproduciendo en Estados Unidos. La oligarquía ha devenido en “clase subalterna” de los capitalistas comerciales financieros ingleses y cuando muchos aspiran a emparentarse con los buenos extranjeros. Este ciclo de sobrevivencia es bien visto y también lo realizan las “familias oligarquizadas” de Santiago y las provincias. También se esta reproduciendo en Punta Arenas y en Santa Cruz, a la época, una ciudad de reproducción económica de la oligarquía de Punta Arenas.
Por tanto, la oligarquía solo tiene a mano la posibilidad de seguir aumentando un ciclo de acumulación originaria sobre la base de la explotación extensiva de la agricultura triguera, que en esta fase ya esta agotando los suelos y comienza a la depredación intensiva de lso bosques nativos que están disponibles, después de la invasión de la región territorial mapuche.
Para ello la presión por nuevos territorios, se ejerce a sangre y fuego. Los generales de las fuerzas “pacificadoras del Ejército de Chile” son los primeros en acceder a los nuevos territorios. Son el botín de guerra que la oligarquía Santiaguina les ofrece por los servicios prestados. Ello implica también, la expulsión inmediata de los ocupantes ilegales en al zona de la frontera y el cierre inmediato a cualquier posibilidad de acceso a la tierra de lo colonos libres o asentamientos de emigrantes chilenos. Solo la Compañía explotadora devendrá en en recurso político militar para ocupar el territorio conquistado y solo el inmigrante europeo, tendrá teóricamente acceso a los cupos de esas Compañía explotadoras.
En esas condiciones, los hijos de los Colonos de La Laja y de la zona de la frontera no tendrán ninguna posibilidad de acceder a la tierra. Las fuerzas militares que operan el zona, tienen en el recuerdo que esa fue zona de “bandoleros realistas y de Mapuches alzados seguidores del Rey”.
Bengoa expresa esta condición cuando señala:
“…Hemos dicho muchas veces en esta historia social, que el latifundio fue “avaro” con la tierra. A1 colonizarse el sur de Chile esa avaricia continuo. Gran cantidad de familias campesinas -corno las de Chillan- viajaron al sur en busca de “nuevas tierras”. El gobierno de Chile había declarado oficialmente su intención de poblar con extranjeros aquellos territorios. Los colonos llamados nacionales no tenían acceso a la tierra, no tenían dinero para rematar los lotes cada vez más grande que significaba los remates…2
Una carta citada por Bengoa, expresa la realidad que también vivían miles de familias, suponemos que muchas de ellas constituidas por parejas de jóvenes campesinos expulsadas o sin acceso real a la tierra en la zona de la antigua frontera del Maule, Chillan y de las orillas del Bio Bio
“…Excmo. Señor
Don José Antonio Terry.
Buenos Aires.
Excmo. Señor:
Los infrascritos, miembros todos de las Sociedades de Obreros, Socorros Mutuos e Instrucción Primaria de este pueblo, venimos ante usted en representaci6n de 800conciudadanos …a conseguir de vuestro gobierno las franquicias y garantías que las leyes confieren a los inmigrantes extranjeros, con el propósito d establecer en estas regiones una corriente migratoria hacia vuestro país….
Al dirigirnos a usted lo hacemos seguro de que V.E. sabrá mejor que nadie apreciar la importancia que tendría para; vuestra nación, a la que desde luego con el cariño mas afectuosos damos el titulo de nuestra segunda patria, colonia de dos mil a cinco mil familias, que f i n a coadyuvar al gran progreso y desarrollo industrial y agrícola de vuestro país…”3
Desde estas latitudes avanzaron en forma constante cientos de familias expulsadas de la nación d e los latifundistas. Ya no había lugar para ellos y con Convoyes de carretas se largaron por los distintos boquetes de la cordillera. Atrás quedaban los castellanos vascos y los generales, usufructuando del botín de la frontera. En una de estas migraciones forzadas, se adentraron las jóvenes familias, los que serian los primeros Colonos libres de Chile Chico y que conquistarían su tierra con Winchester, pistolas y presión de masas insurrectas. Se trata de la primera expresión, no la única del Comunitarismo armado, para defender la familia y la tierra.4
La travesía comienza, cuando están agotadas todas las posibilidades de acceso a la tierra. Es un movimiento, que en otras latitudes llevan a los Chilotes a marchar hacia las fuentes laborales de General Cruz y la Pampa Argentina o hacia los recién constituidos predios agroindustriales de los alemanes en Llanquihue, para ofrecer la mano de obra barata o bien vía administrativa acceder a los retazos de tierra fiscales en los recién abiertos territorios de Villarrica, Loncoche, Panguipulli. A fines del siglo XIX, deambulan peones y labradores por el Chile Central, pero también lo hacen los primeros expulsados de las familias de agricultores de los territorios populares originarios (ver Cáp. III del Partido del Maule y de Chiloé). Buscan desesperadamente tierra para sembrar y criar sus hijos.
Por ese camino deambulatorio se internan en la Argentina, desde la década del 60 del siglo XIX. El grupo de inmigrante de Colonos libres de Chile Chico, lo iniciará en los contrafuertes cordilleranos del Llaima:
“…Un grupo originario de la zona del Bío Bío, la mayor parte de ellos provenientes de Antuco, traspasa la frontera en busca de una mejoría económica en el vecino país. La avanzada la hace Pedro Burgos junto a su mujer Lucia Mendoza Ríos, jóvenes de poco más de veinte años. Se establecen en Chosmalal, en donde nace su primer hijo en el año 1899. Luego se dirigen a Lonco Luan. Ellos son la avanzada de una gran familia y pronto llegan los primos de don Pedro, Cantalicio y Manuel Jara Burgos a quienes acompañan don Juan de Dios Fica y su mujer Juana Rivera y los tres pequeños hijos de la pareja: Santiago, Uberlindo y Alejo. Desde Lonco Luan, Cantalicio Jara se dirige a Junín de los Andes, en tanto Pedro Burgos se dirige a Aluminé, en tanto Manuel Jara deambula por distintos lugares de la zona. Pronto otros familiares cruzan la frontera y se establecen en la Provincia de Neuquén, contactándose frecuentemente entre ellos…”5
Las distintas familias, siempre en vinculación desarrollan proceso de capitalización inicial que aumenta sus ganados y utensilios, asentándose y constituyendo estancias que rápidamente se integran a los ciclos de reproducción económica del Sur de la Pampa en el ciclo de la lana Entre tanto, Argentina vive su propio proceso de “pacificación” a cargo del General Roca. Cuando este accede a la presidencia en el año 1899, un temor recorre la pampa, pues se teme que se revivan las persecuciones a los chilenos, ya desarrolladas cuando la guerra contra los mapuches y ello motiva a estas familias a continuar buscando un lugar de asentamiento en la propia Patria. Otras ya lo están intentando. Los Valles de Aysen están siendo explorados y ocupados por familias Chilenas. Antolin Silva ha fundado Balmaceda y el Valle del Simpson, ha entregado las primeras cosechas de un trigo. Las Compañía Explotadoras de Santiago, desarrollan sus tentáculos para apoderarse también de estas tierras. En ese itinerario se introducen en el Lago Buenos Aires, hoy dia denominado General Carrera:
“…Los primeros pasos de la colonización espontánea de la zona del Lago General Carrera, (que en adelante llamaremos Buenos Aires como se le denominaba en ese entonces) se inician a contar del año 1905, cuando un amplio grupo familiar, que habían tenido un largo peregrinaje por territorio argentino de más de veinte años, conocen de la existencia de estos parajes deshabitados y llegan a instalarse en ellos…” 6
Se inicia de esta manera, un segundo ciclo de constitución de asentamiento territorial comunitario, que ya había sido iniciado por sus padres y abuelos en las tierras de Antuco y Chillan. Se reproducía en condiciones especiales de inmigración, un proceso de asentamiento sobre las bases primigenias de comunidad de Aldea, en donde la cooperación y la ayuda mutua se constituían sobre la base de la solidaridad y de la familia ampliada. Las condiciones de familia ampliada habían permitido el sostenimiento en el itinerario por la Pampa y las propias condiciones de campesinización creciente habían logrado desarrollos de capitalizaciones iniciales, que les permitía sostener un proceso de subsistencia en condiciones de seguridad, habiendo logrado la consolidación de estancias que les servían de seguros y soportes de sustentación para el eventual fracaso de la empresa.
No era el caso de todas las familias que llegarían, pero claramente identificaban la condición de un colono libre con conciencia de productor empresarial popular. Un vasto proceso de campesinización se había reforzado sobre un carácter trashumante que finalmente necesitaba asentarse en condiciones de constitución de aldea campesina, lejana del Estado y de los grupos oligárquicos consumidores de plusvalía campesina. El ciclo de reproducción estaba aquí más cerca del productor, por cuanto la explotación de la lana se exportaba en el Santa Cruz.
Desde este punto de vista lo que estaba aconteciendo en Chile Chico, no solo tiene valor de investigación por los sucesos, sino que evidencia el desarrollo exitoso de un proceso de campesinización de una clase media rural, que de haberse completado en el resto del país, habría supuesto una historia política distinta. En efecto, el ciclo de campesinización de los Burgos y de los Fica, evidenciaba las capacidades que la proto empresarialidad popular podía haber logrado en condiciones de desarrollo distintas.
Algo de este mismo proceso se puede percibir en los pequeños retazos de colonos libres que Chilotes desarrollaron en los campos del este de Loncoche. Si se comparan y se advierten las condiciones de estos Colonos, se refleja no al inquilino sometido de la zona latifundaria central de Chile, sino al orgulloso colono libre, dueño de su destino y orgulloso de familia y su tierra. Eso es parte de lo que perdieron los primeros colonos libres de fines de la Colonia, que se habían asentado en los territorios de Antuco y Chillan, territorios de los padres y abuelos de los Burgos y Fica, que finalmente completaron el sueño de la tierra propia en Chile Chico.
Las familias se instalan en el lado sur del lago Buenos Aires y muy pronto, se desarrollan la empresarialidad, que por 20 o mas años habían aprendido de sus padres y abuelos y desarrollado en nievas condiciones en los territorios de Chos Malal Neuquén y San ta Cruz. Los Colonos desarrollan su rubro especialista y que les redituaba las ganancias para subsistir en el invierno consistente en lana de Ovej y venta y curtiduría de ganado ovino y lanar. La comunidad se reparte los terrenos en camaradería familiar y comienzan a desarrollar una emergente economía de escala local, que alcanza para la manutención de las familias que lentamente se van incorporando al núcleo territorial de instalación de una Comuna Campesina y agrícola. Rápidamente también se dan cuenta que la agricultura puede ser también un rubro de subsistencia, dada las condiciones de microclima existente por la masa de agua del lago Buenos Aires, que opera como regulador climático.
Chile Chico en su nacimiento como Comuna de Colonos Libres después de la Guerrilla de Chile Chico
Solicitado un permiso de asentamiento el despliegue de las actividades de la Comuna se intensifica:
“…Obtenido el permiso se redoblan los esfuerzos y muy rápidamente todo es trabajo y buena convivencia. Los nuevos pobladores, Cardenio Reyes, Alfredo Foitzick, Honorio Beroíza, Liborio Márquez y Juan Jara Yánez, ocupantes del sector ribereño del Río Jeinimene, mantienen excelentes relaciones con los primeros colonos. Entre todos, organizan un corral comunitario para la esquila que ubican en la Rinconada de la Cueva ( en donde hoy se ubica la oficina de EMSSA) y allí todos los trabajos se hacen en forma mancomunada.. Cuando las faenas de la temporada son terminadas, trasladan la producción en grandes chatas (carros tirados por doce a catorce caballos) y se dirigen a vender sus productos hasta Comodoro Rivadavia en donde son clientes habituales del establecimiento La Anónima. Efectuada la venta, se hacen las compras de todo lo necesario para pasar el año. Se aseguran los alimentos (víveres), el vestuario, calzado, el menaje esencial para la casa y desde luego nunca faltan. los engañitos, para los numerosos niños que esperaban en casa la llegada de sus mayores. Por supuesto tampoco dejaban de comprar las bebidas alcohólicas que animaría las fiestas de convivencia que se realizaban en distintas oportunidades…La prosperidad de los pobladores muy pronto es difundida, se encargan de ello, los numerosos trabajadores tumberos, (trabajadores esporádicos que van de uno a otro lugar). Los relatos sobre su forma de vida, la cantidad de hacienda mantenida, la calidad de las tierras y el buen desempeño de los pobladores, llegan a oídos de quienes ostentaban el dominio de los territorios del Baker..”7.
Es decir ya son agricultores-ganaderos, que además de las fuerza de trabajo familiar, incorporan fuerza de trabajo “tumbera” y mediante este procedimiento, están en condiciones de maximizar sus ganancias, aun cuando su sistema de trabajo es a todas luces de carácter comunitario.
Por el lado chileno, el Estado sigue desarrollando su política liberal de establecer concesiones” a grandes empresas de Explotación de los territorios. Lo de grandes, es mas bien un ardid, por cuanto las oscuras y espesas de madejas de clientelismo oligárquico han dotado a ciertos prohombres de la oligarquía el placentero oficio de cazadores de concesiones. Y por tanto proliferan las Sociedades explotadoras de papel.
Uno d ellos, de apellido castellano vasco, es el que esta tramitando la concesión del Rió baker: Julio Vicuña Subercaseaux. Este sujeto, un claro exponente de la de oligarquía decadente, que finalmente devendrá en testaferro de la los Capitales extranjeros opera en el oficio de cazar concesiones de tierras que mas tarde revenderá a los grupos económicos, que finalmente estén interesados en la explotación de las tierras.
Para ello, se ayuda de la principal característica que la oligarquía nacional chilena ha logrado establecer: poder administrativo leguleyo sobre la maquinaria del Estado, encargado de cobrar las tasas de impuesto a las mineras del norte y que ahora se muestra interesado en medrar un pesos por los remates y concesiones de tierra del Sur, incluidas las erradicaciones de mapuches. Para limpiar ese proceso y entregar los terrenos desocupados de ocupantes ilegales, usara la fuerza pública de carabineros y militares.
El grupo económico de Punta Arenas, que efectivamente estaba interesado en hacerse con los terrenos de estos Colonos prósperos, no lo podía hacer por cuanto había quebrado una Sociedad Explotadora anterior sobre el mismo territorio. Por ello contrata un palo blanco, que operara como rematador de la concesión. Este, Carlos Von Flack, logra llegar primero que Julio Vicuña Subercaseaux y comienza a operar a nombre de los intereses ocultos capitalistas de la zona el grupo Von Braun de Punta Arenas y con intereses en Santa Cruz
“…En 1916 se había puesto en remate 3000 mil hectáreas a las orillas del lago Buenos Aires, hoy denominado General carrera. Se las adjudico Carlos Von Flack, quien había tenido numerosos enfrentamientos con los Colonos“…El remate se efectuó a sabiendas de que los terrenos estaban ocupados. Incluso existían permisos condicionales de ocupaci6n dados por el gobierno” (48). Se les dio un año de plazo a los “ocupantes “para abandonar el lugar. Los colonos se organizaron para resistir el desalojo. Antolín Silva adquirió celebridad en esta lucha, al llamarse “generalísimo de las fuerzas colonizadoras del sur de Chile” (49). En la refriega murieron tres carabineros y un poblador, y el teniente a cargo del desalojo fue hecho prisionero. Los acusaron de ocupantes. Se defendieron. Se declararon “República Independiente” y enviaron una embajada a Punta Arenas. Fueron reducidos y se cuenta de una posterior masacre. No sabemos los detalles, que se confunden con la leyenda…”89
En este punto, es conveniente desarrollar un perfil probable de los Colonos, cuales eran sus contenidos culturales y políticos comunitarios, además de sus componentes de capital cultural, es decir sus habitus al decir de Bourdieu y sus campos probables de aplicación social. Motivaciones y “habitus” particulares que tuvieron como fundamentos para desarrollar sus construcciones sociales en la zona.
Por que ya no son solo los Colonos que están establecidos en el Lago Buenos Aires, sino que el texto antes citado nos señala que otros como Antolín Silva se habían establecido en el mismo tiempo, en la zona del Valle Simpson y habían fundado un pueblo con el nombre de Balmaceda. Es decir a pocos años de la contrarrevolución del 91, un poblador en los últimos confines de Chile se atrevía a rendir homenaje al presidente mártir y suicida, en una clara señal de desobediencia civil a la elite santiaguina. Por otra parte, estos colonos del Lago Buenos Aires, cuando reciben la primera vista inspectiva que busca tasar sus terrenos para pagarle las “mejoras”, se declaran en rebeldía y señalan que solo los sacaran muertos.
Adolfo Ibáñez señala que Antolín Silva nace en Mulchén en 1886, realiza el servicio militar en Temuco en el año 1904 y pasa a la argentina en el año 1906, suponemos que a los 20 años, desempeñándose en varias empresas argentinas en Chubut, Neuquén, Río Negro y santa Cruz. En un largo viaje, hacia el Sur reúne un capital con la cual funda una Casa Comercial Polo Sur de Silva Hermanos, con matriz en Chubut y sucursal en río Huemules, Simpson. En 1912 participó en un comité para colonizar el Valle Simpson y en 1917 funda el pueblo de Balmaceda.10
Por su `parte Danka Ivanoff, nos señala que Manuel Burgos:
Nació en Antuco el 29 de Julio de 1867. Hijo de Ceferina Burgos Ríos, fue su padre un soldado de origen español de apellido Landaeta, el cual no lo reconoció. Su vida esta marcada por anécdotas, como su matrimonio con Lucía Mendoza. Ella era una joven de buena familia en Los Ángeles, que hacía clases en una escuela nocturna. A esa escuela asistía Don Pedro que pronto se enamora de su linda maestra. Ante la oposición de la familia de doña Lucía, sencillamente la rapta y se va con ella hacia Argentina en donde se radica en Chosmalal, Provincia de Neuquén. Cuentan sus descendientes que una hermana de Don Pedro fue raptada por el cacique Namoncura y que de esa unión nace el Beato argentino Ceferino Namuncura Burgos. Don Pedro y doña Lucía llegaron a radicarse a la zona en el año 1912 y dieron origen a una numerosa descendencia entre los cuales se cuentan las familias Fica-Burgos, Burgos -Vasquez, Vasquez- Burgos, Jara Burgos, Hassen-Burgos, Epifanio-Burgos y Sepúlveda -Burgos, que alcanzan hoy a más de seiscientos descendientes hasta la cuarta generación. Don Pedro falleció en Chile Chico el 17 de Junio de 1942 a la edad de 75 años…”11
Y del líder natural del grupo don Cantalicio Jara Burgos señala:
Nace en Antuco, Provincia de Los Ángeles el 29 de Junio de 1866 siendo hijo de José María Jara e Isidoro Burgos Osorio fines de los años 1890 se radica en Argentina y forma pareja con Juana Rivera con la cual tiene seis hijos. Trabajador y responsable alcanzó un capital considerable, teniendo estancias en Lago Blanco en Chubut, y permisos de ocupación en varios lugares de Neuquén y santa Cruz. En 1909 se radica en la zona del Lago Buenos Aires en donde alcanza a tener una masa ganadera de más de 15.000 ovejas, 1.000 vacunos y otros tantos caballares. Hombre correcto y responsable fue el líder innato de los sucesos de 1918. Detenido, fue llevado a Puerto Deseado en donde permaneció dos meses en prisión siendo luego liberado sin cargos. Falleció en Bahía Jara el 31 de Enero de 1934 a la edad de 68 años dejando una numerosa descendencia…
Y don Manuel Jara Burgos
“…Hermano menor de Cantalicio, nació en Antuco el 6 de abril de 1871.Descubridor de estas tierras se radico en ellas en 1905. Fue y sigue siendo el gran olvidado de la historia de Chile Chico. Casado con Catalina Rivera formo una numerosa familia. En los sucesos de 1918 fue prisionero de los militares y sufrió golpizas y humillaciones. En el año 1919 dona gran parte de sus terrenos para la formación del pueblo. Falleció el 18 de Diciembre de 1957 a la edad de 86 años…
Pedro Burgos en una foto familiar en el Lago Buenos Aires. Se observa la familia ampliada con amplia presencia de mujeres, suponemos de la misma comunidad de Chile Chico
Estos serán los tres componentes de una familia comunitaria ampliada, que permite la sustentación del proyecto colectivo comunitario, establecen una Comuna, que trabaja un territorio antes de la defensa armada de la tierra y después de ella con una especial configuración cultural, que es parte de un capital social que nos atrevemos a proponer, como de un estamento de Colonos libres, proto empresarial popular, que recoge y se forma con las ideas circulantes de las sociedades de Socorros Mutuos, que anteriormente la vemos solicitando tierras y autorización para la emigración a la Argentina y que también, se siente solidaria de una ideología social de igualdad y fraternidad, que el caso de estos caso de estos Colonos, la suponemos influida por un ethos cristiano católico, que se afinca en la tradición de las familias españolas mestizas de la región de Chillan , Antuco y Mulchén.
Mas claro, al parecer es el caso de Antolín Silva, que junto al relato que nos entrega Adolfo Ibáñez, Ivanoff lo caracteriza de la siguiente manera:
“…Nace en Mulchén en el año 1882. Muy joven traspasa la frontera y junto a un hermano llega a radicarse en Lago Blanco, Argentina. Pronto emigra a Valle Simpson en Chile, en donde le toca participar de los hechos que acontecen allí cuando los pobladores son expulsados de las tierras. En el año 1914 se radica
en Balmaceda, en donde una de sus obras fue el diseño del pueblo…, Conocido en la zona patagónica como un Tumbero social” no tuvo oficios permanentes…Hombre de bastante cultura, era apreciado por todos los que le conocían. En la zona del Lago Buenos Aires mantiene bastante amistad con Cantalicio Jara y otros Pobladores a quienes conoció en Lago Blanco. Al iniciarse los sucesos de 1918, estando Silva de visita en la zona, es él quien con fogosas palabras, convence a los pobladores de no abandonar la tierra y defenderla. Por su destacada participación y su coraje, medio en broma y medio en serio, los colonos le llamaban El General, que más tarde, según se van relatando los hechos queda como .Generalísimo de las Fuerzas del Sur., titulo que más bien le han dado algunos investigadores que han escrito sobre esta historia. ..”12
Ellos serán los hombres que lideraran la Guerra de Chile Chico que por mas de 8 meses, desde el mes de marzo al mes de Octubre de 1918:Desarrollarán una guerra de guerrillas, en los campos de Chile Chico, estableciendo una campaña de hostigamiento a las fuerzas de carabineros y a la vez, desarrollando una ofensiva por la prensa de Puerto Montt, utilizando la voz del diputado Nolasco Cardenas
Campo de Santiago Fica. Antiguo colono que lideró a los pobladores que defendieron sus tierras en 1917, en contra de ganaderos que habían obtenido títulos en la capital desconociendo la ocupación espontánea que existía.
En el mes de febrero, los pobladores ya están de vuelta de Santa Cruz, a donde han concurrido con sus Chatas de 10 y 12 caballos. Regresan, como es costumbre por Balmaceda, con las mercaderías para el año, después de haber vendido la lana en la Anónima, una sociedad de Santa Cruz, que se dedica a la exportación de cueros y lanas. En Balmaceda se les ha unido José Antolín Silva Ormeño, quien es conocido como el fundador de Balmaceda y como Tumbero Social por su capacidad para recorrer las estancias como activista social. Es probable que Antolín Silva, haya pertenecido a la Federación Obrera de Magallanes y queda en la incógnita respecto de su biografía social en Chile. La excusa para acompañar a los Colonos, es la realización de una carrera de caballos. Quizás lo más pertinente, es pensar que enterado del conflicto que se avecinaba, haya sido mandatado por la Federación para apoyar a los Colonos en el conflicto que se avecinaba.
Los hechos se desencadenan con la llegada de los hermanos Von Flack y el Teniente Segundo Leopoldo Miquel, que aducen la propiedad de los terrenos por haberlos rematado en Santiago y requieren a los pobladores para que hagan abandono de la propiedad.
Ello significaba, en la practica, abandonar 50.000 hectáreas que habían ocupado como tenencia legalizada en Punta Arenas y 20.000 cabezas de ganado lanar, diez mil vacunos y cinco mil caballares, además de los potreros y mejoras efectuadas por ellos, incluida una casa de esquila comunitaria. Esos eran los antecedentes que ya había planteado el Diputado Nolasco Cardenas el año anterior, cuando el profesor contratado por los Colonos Arsenio Melo, había viajado a Santiago a reclamar la necesidad de efectuar un nuevo remate con conocimiento de ellos como ocupantes legales.
Von Flack amenaza a los pobladores con usar la violencia, cuando estos se le enfrentan señalando que no abandonaran el lugar. Se reúnen esa noche en una asamblea informal y Antolín Silva les señala los derechos que deben defender. Los pobladores “se juramentan” para defender sus tierras y sus familias. Acto seguido envían un mensajero a colocar un telegrama al Diputado Nolasco Cardenas:
“…Señor Nolasco
Cárdenas. Santiago.
Ha llegado a esta el teniente de carabineros Señor Miquel que dice traer ordenes amplias para desalojarnos a sangre i fuego demolernos nuestras casas i confiscarnos los ganados que no alcanzamos a sacar en el perentorio plazo de veinticuatro horas. Además dice públicamente que el primero que levante la vista lo mata como perro. Esperamos interponga su valiosa influencia ante nuestro gobernantes para que cese este estado de cosas.
Saluda a Usted. Arsenio Melo….”13
Mientras tanto en la zona se arma el conflicto armado. Von Flack con una veintena de hombres armados se dedican a hostigar a los Colonos y estos comienzan a agruparse y a incorporar a medieros y amigos para hacer frente al conflicto. Esperan también, alguna intervención de Santiago. Durante una noche erradican del lugar a sus familias y las trasladan a la estancia de Pedro Maldonado en el cercano lugar de las Chilcas. Algunas alcanzan a Perito Moreno.
Las hostilidades las inicia el teniente Miquel confiscando ganado. Los pobladores se organizan al mando de Silva Ormeño, el Tumbero Social, adoptando una primigenia táctica de guerrillas, con amplios movimiento nocturnos que dan la impresión de constituir una fuerza muy superior a los veinte hombres, que en ese momento componen el destacamento de los Colonos libres. Sufrirán la primera baja al ser tomado prisionero el Colono Manuel Jara, el cual es torturado. Se retiran las fuerzas de Von Flack, al pensar que se encontraban en inferioridad numérica. Este es el momento en que el destacamento adopta una estructura guerrillera, con dos destacamentos. Uno bajo el mando de Honorio Beroíza, a cargo de controlar los caminos y vigilar el desplazamiento de la tropa de Von Flack y otra, a cargo del Colono Alfredo Foitzick, a cargo de desplazarse en los terrenos de Bahía Jara y laguna Verde, que eran los terrenos con topografía suficiente para esconderse y emboscar con facilidad.
En ese momento, el total de la columna guerrillera de colonos libres ascendía ya a 50 hombres armados con Winchester, revólveres y armas blancas de trabajo pampino. Los tres mayores bordeaban los 50 años y el resto estaba compuesto por jóvenes de 20 años promedio. Danka Ivanoff nos da cuenta los nombres de los colonos libres de Chile Chico
Cantalicio Jara Burgos, Manuel Jara Burgos, Pedro Burgos Burgos, Ernesto Pereda Celestino Pinares, mediero de C. Jara ,Humberto Rodríguez, peón de Pedro Burgos, Alfredo Foitzick, Santos Quezada, Belarmino Burgos, Manuel Jara Rivera, poblador (hijo de C. Jara) Santiago Fica Rivera, Honorio Beroíza, Miguel Araneda Manuel Vasquez, Juan Jara Rivera, Juan Jara Yánez, Cardenio Reyes, Macario Vázquez Bastias, Luís Vasquez , Manuel Foitzick, Liborio Márquez, Enrique Farías, trabajador esporádico de C. Jara Clodomiro Sánchez, Celestino Pineda, trabajador de P. Burgos Juan de la Cruz Avilés, poblador de Fachinal Sabino Benavides, acompañante de Silva Ormeño Antolin Silva Ormeño, visitante venido desde Balmaceda, Exequiel Figueroa, trabajador esporádico de C. Jara Lisandro Grandon, trabajador de P. Burgos Juan de Dios Jiménez, Juan Félix Avilés, José Jara Yánez, Pedro Soto, trabajador de M. Jara Melquíades Rivera, Pedro Cerna, mediero de C. Jara Vicente Jara, trabajador de P. Burgos Carlos Urrutia, trabajador mediero de P. Burgos Arsenio Melo, profesor y amigo de los pobladores, Abelino Díaz, Chasqui de los Colonos y unos diez hombres más14
Pedro Burgos, Arsenio Melo, Cantalicio Jara y otros Colonos de la Guerrilla de Chile Chico
El 2 de julio de 1918, los Colonos se encuentran apostados en Laguna Verde y Bahía Jara. El teniente Miquel ha vuelto con 70 hombres. Avanzan sobre las casa de los Colonos reduciendo a fuego la casa de Sebastián montilla, Santos Jara y la del Foitzick, comandante de una de las dos columnas de guerrilleros. Se aproximan Laguna Verde y allí se establecen. Los colonos guerrilleros los vigilan desde las cercanas montañas y envían a un colono a parlamentar. Este es baleado y ello marca el inicio del enfrentamiento. Tres carabineros quedan muertos en el instante y 13 son hechos prisioneros, que permanecerán en custodia de la Columna que dirige Honorio Beroíza.
Desde ahí en adelante el conflicto escala en magnitud y cada bando desarrolla una activa campaña de acumulación de fuerzas. Los Colonos envían mensajeros a Puerto Montt y Santiago. Hay nuevas intervenciones en el Congreso por parte del Diputado Nolasco Cárdenas y se desarrolla una entrevista con el Presidente de la Argentina Hipólito Irigoyen. En Chile intervienen el recién designado Ministro del Interior Arturo Alessandri y el Ministro de Justicia Pedro Aguirre Cerda. El Mercurio, , señala:
“…Se nos dice que el teniente Valdés el día 2 de Julio, desde el campamento de Portezuelo, mandó una patrulla de 5 carabineros al mando del aspirante Riquelme con el objeto de arrear los animales de los colonos para conducirlos a la Argentina. La comisión del aspirante Riquelme fue cumplida y después de reunir un gran número de animales se alojó con su tropa en una casa deshabitada.
Llegada la noche, de improviso, se vió rodeada la casa ocupada por Riquelme por un grupo de 50 individuos perfectamente armados, quienes comenzaron por dar muerte al centinela y continuaron su obra con el aspirante Riquelme, a quien hirieron gravemente en el brazo izquierdo en vista de lo cual este oficial se rindió con su tropa por ser impotente para resistir un encuentro.
Los asaltantes despojaron a los carabineros de sus armas y equipo.
El día 3 de Julio, el teniente Valdés, ignorando el suceso de la noche anterior, envió una nueva patrulla compuesta de cuatro carabineros al mando del sargento Silva, todos los cuales fueron copados por los colonos. En la refriega fallecieron 2 de los carabineros y los restantes fueron hechos prisioneros, siendo también desarmados. Como el teniente Valdés no recibiera noticias de su tropa en comisión, resolvió el día 6 enviar al soldado Manuel Inostroza en compañía de un paisano para indagar lo ocurrido, pero Inostroza también cayó detenido y fue desarmado y conducido al campamento junto al paisano que lo acompañaba y donde se encontraban los demás carabineros quienes permanecieron detenidos durante ocho días. Los colonos trataban bien a los carabineros durante su detención, hasta que fueron conducidos a Portezuelo, donde se les puso en libertad. El aspirante Riquelme quedó siempre prisionero, diciéndose que éste, el ingeniero Lemus y otros fueron conducidos por los colonos a territorio argentino. Los soldados llegados a Puerto Montt ignoran la suerte que haya corrido el teniente Valdés y demás carabineros pues eran 30 entre todos. El cabo Silva también fue prisionero de los colonos.
Los muertos se llaman José Cheu, Luis Rivero y José Parra, herido Ernesto Riveros. El Comandante de Carabineros comunicó la llegada de la tropa de Río Aysen…”15
Estos hechos desembocan en una larga serie de acciones legales, tanto en Santiago como en Buenos Aires, que finalmente concluyen con la decisión del Gobierno de Chile de asentar a los Colonos en su derecho a la tierra. En el intertanto, tropas Argentinas, han llegado con orden de no intervenir y averiguar las causas reales del conflicto. También son comandas por un Miquel de nombre Carmelo, que actúa en directa sujeción al Presidente Hipólito Irigoyen, quien ha tomado partido por los Colonos.
Los Colonos libres han triunfado. Nunca dejaran de usar los Winchester. Antolín Silva muere el año 1955 en Aysen. Los descendientes de los Colonos libres de Chile Chico. Chile Chico se constituye en uno de los escasos episodios de triunfo del pueblo en su camino de conquista de la tierra. Camino que habían iniciado en el territorio popular originario y los Faldeos del Volcán Antuco 30 años atrás.
Representa, el proyecto de empresarialidad popular que la oligarquía latifundaria no dejo fructiferar ni en el siglo XVIII ni en el Siglo XIX. Cuando opto por el latifundio y la creación permanente de inquilinajes sometidos y segregó peones a los caminos, cerceno en la historia social de Chile un sector social de productores populares libres, sustento de una democracia de iguales, que están representados en la estampa de los Colonos de Chile Chico. Fotos familiares de similar fisonomía, también podemos encontrar en las historias familiares de proyecto de colonización abortadas en las tierras de Cautín, Valdivia Osorno y Chiloé.
BIBLIOGRAFIA.
Bengoa José, Haciendas y Campesinos, Historia Social de la Agricultura Chilena, Tomo II, Ediciones Sur, Estudios Históricos.
Welman Danka Ivanoff, La Guerra de Chile Chico o los Sucesos del Lago Buenos
Aires, en sitio WEB www.memoriahistorica.cl
1 Danka Ivanoff Welman, La Guerra de Chile Chico o los Sucesos del Lago Buenos Aires, en sitio WEB www.memoriahistorica.cl
2 José Bengoa, Haciendas y Campesinos, Historia Social de la Agricultura Chilena, Tomo II, Ediciones Sur, Estudios Históricos.
3 Comisión Parlamentaria de Colonización. Documentación adjunta; citada, por José Bengoa, Op cit, pág 176.
4 En efecto, lo que hasta hace poco parecía una leyenda una historiadora de Chile Chico, ha devuelto a la memoria popular uno de los episodios mas grandiosos, desde el punto de vista de la constitución de una conciencia social del movimiento popular, incluso independientemente de la propia concesión de los hechos que tuvieron los propios protagonistas.
5 La Guerra de Chile Chico, Danka Ivanoff, Pág. 34.
6 Ibídem Pág. 44.
7 La Guerra de Chile Chico, Danka Ivanoff, Pág. 76.
8 José Bengoa, Haciendas y Campesinos, Tomo II, Op cit. Pág. 180 citando Adolfo Ibáñez, “La Incorporación de Aysen as la vida nacional. 1902-1936
9 Como ya hemos expresado la leyenda ha tenido su cronista en la propia ciudad de Chile Chico. Ver Danka Ivanoff, La Guerra de Chile Chico.
10 Citado por José Bengoa, op.cit.
11 Ivanoff, Op cit. Pág. 108.
12 Danka Ivanoff, ibídem, Pág. 48.
13 Ibídem Pág. 36
14 Ibídem, Pág. 78.

15 Ibídem Danka Ivanoff , Pág. 90
Alejandro Diaz

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