PUEBLO MESTIZO

Alejandro DIAZ

Archivo:Mural Victor Jara.jpg

¿Qué somos como pueblo? Una vieja pregunta que anda circulando por ahí, cuando algunos creen que cumplimos 200 años ¿200 de que? ¿Fue la “independencia” de 1810 una lucha popular, de la cual nosotros debamos sentirnos orgullosos? ¿Fue Manuel Rodríguez el héroe popular que algunos elevaron a la condición de símbolo? ¿Desde cuando nosotros podemos decir que somos pueblo? Desde las mancomunales dirán algunos, otros desde las luchas “obreras” del norte salitrero, dirán otros…Al final en todas éstas preguntas existe un imaginario, que a veces lo hemos construido y muchas, muchas veces nos ha sido impuesto por la vieja historia. La vieja historia, esa, aquella que no enseñaron en la escuela… Ella fue preparada por Barros Arana, para contribuir a la construcción de un “estado nación”, que lideraba Santiago en lucha abierta o soterrada con Concepción y Coquimbo. Era Santiago el lugar de la oligarquía y debía aplastar cualquier oposición. Eso fue la “independencia” del país de santiago, su país…El resto quedó dominado desde esa fecha por ésta oligarquía. Hoy sigue reinando desde el oriente de Santiago, viven ahí, comen ahí y digitan sus computadores con terminales financieros desde el mismo lugar, donde, desde arriba, manipulan el poder.

Efectivamente, ellos pueden celebrar 200 años…Ellos…no nosotros…el pueblo mestizo. A nosotros nos dijeron que debíamos combatir por una “patria libre”….que al final termino siendo su patria…no la nuestra. Carrera irrumpió en Chillán a sangre y fuego y la historia dirá que se batía contra los “realistas”…la verdad es que en Chillán estábamos nosotros el pueblo mestizo. No estaban los españoles extranjeros. ¿Y porque estábamos ahí?…Porque estábamos defendiendo nuestro territorio y porque ahí teníamos tierras y vivíamos con nuestras mujeres y con nuestros hijos. Y por ello cuando vinieron los del norte, de Santiago, defendimos lo que teníamos que defender…nuestro rancho, nuestros animalitos, nuestra huerta o chácara…y por eso que marchamos a pata pelada desde Chiloé para defender lo nuestro…nuestras tierras y nuestro modo de vida apegado a la tierra. Hacíamos trueque con nuestros hermanos y familiares mapuches. Si…porque hacia rato que la guerra ya no era como antes…cada vez eran más cortas las “entradas” y los malones. Y desde el tratado de Quilín, ya nos habíamos acostumbrado a convivir de pueblo a pueblo, en una relación de conquista i colonialidad, de la cual nosotros no éramos responsables. Cuando llegan los del norte, la oligarquía dominante de Santiago, la combatimos hermanados. De eso, la historia de los ricos, no dice nada o casi nada.

Desde ese momento comenzamos a intuir que nos habíamos convertido en pueblo. Un pueblo mestizo. Porque desde Biobío al norte, desde la Victoria de Curalaba. con Pelantarus a la cabeza, había ocurrido algo sorprendente para los españoles. Los habían derrotado y el pueblo mapuche se había alzado para establecer una frontera en el Biobío. Y en su tierra quedaron españoles, algunos cautivos, otros como aliados. Por ejemplo el Padre Barba. Y muchas, muchas mujeres españolas, que finalmente terminaron siendo las madres, abuelas y tatarabuelas de los hermanos mapuches. Tricahuala en Toltén ostenta orgulloso su condición en las paces de Quilín, por ejemplo. Y por eso, el pueblo mapuche es mestizo. Y por eso son nuestros hermanos consanguíneos. Pero no solo por eso. Si no que también, porque su cultura se apropió de la de los españoles y con ello, reconstruyeron sus modos de vida, violentadas por la conquista.

Y al norte del Biobío nacimos nosotros: el pueblo mestizo popular. Los españoles, que arrancando de Pelantarus, solo les quedó el único territorio disponible para vivir: Concepción, Quirihue, Rere, Chillán, Perquilauquén o San Carlos. Y ahí juntamos nuestras culturas, la del bajo pueblo español del siglo XVI y la cultura del Ad Mapu. Porque nuestras mujeres y nuestras madres no fueron españolas…fueron indígenas…fueron mujeres mapuches. Y por eso somos mestizos. Allí nadie nunca nos dijo que fuéramos mestizos. En las parroquias a todos nos bautizaron como españoles…pero nuestros rostros hoy día clara y contundente son expresión de ser pueblo mestizo…Los antropólogos dicen que en los mapuches eso se llama etnogenesis: autoconstrucción de un nosotros. . Y los que constituimos una sociedad a ras de tierra en el Biobío, desde el siglo XVII, lo llamamos socio génesis: creación de una sociedad popular con cultura propia. Esa cultura que recogió Violeta Parra desde su natal San Carlos…o la que recordaba Víctor Jara de su pueblo de San Ignacio, al sur de Chillán. Allí nació la cultura popular Biobense, nuestra cultura popular mestiza.

Pero el mestizaje, que fue y es transitado en relaciones de colonialidad, fue utilizado por algunos como argumento falsamente homogeneizador. No es esa nuestra visión. Somos mestizos desde la configuración social del Bíobío, del Wallmapu y de Chiloé y nuestros comunes linajes descienden de allí. Siempre en lucha con la clase dominante Hoy, en Melipeuco, un longko es descendiente de un cautivo español, dirige la comunidad Mapuche: Ovando es su apellido. El abuelo de él, optó por su pertenencia al pueblo mapuche y sus descendientes mestizos se sienten orgullosos de ese mestizo primero. Ellos se reconocen mapuches y por eso son mapuches.

Bajo pueblo mestizo con celular y mapuches mestizos con Internet, no pueden, no podemos seguir callando el entramado visceral que nos constituye. No somos blancos y no somos europeos y nuestros comunes procesos de socio génesis y de etnogenesis nos determinan al encuentro Pero se oculta y se calla. El gran desgarro es el mestizaje, en tanto de los mestizos y sus trayectorias identitarias, también se produjeron y se producen los desgarros históricos posteriores. Por ello el resto no es “no mapuche”.El resto del pueblo, somos mestizos. Y nuestras tatarabuelas, nuestras madres primigenias fueron, son hermanas en el pueblo mapuche. Sus hermanas. Por ello, nuestra ligazón consanguínea y cultural. Antes que Santiago, con su río chile del valle de Aconcagua, nos nombraran a todos como “chilenos”, en los siglos XVII y XVIII, los mestizos éramos Pencones y Chilotes y después Lajinos, Maulinos o Labradores del Biobío. Y fuimos arrieros, también montoneros con los Pincheira, mineros, pirquineros, maritateros. Solo después, la colonialidad de Santiago nos denominó chilenos. Y por ello también fuimos violentados en esa nombradía. Y los “chilenos” que invadieron a la Araucanía en 1862, para “pacificarla”, eran dirigidos por la oligarquía de la calle republica, con sus adoquines entablados para que durmiera en silencio el general Cornelio Saavedra. El fue uno de los genocidas. No nosotros, los mestizos del bajo pueblo. Por ello, a nosotros también nos hace daño que se nos diga que somos huincas o que somos “no mapuche” que participamos en ese pogrom. Nosotros también fuimos y somos parte de la tragedia de Uds. Y fuimos parte como victimas, cuando se nos negó la tierra y deambulamos como peones, afuerinos y bandidos. Y fuimos victimas, cuando nos enrolaron como campesinos a la guerra del pacifico y nos devolvieron como asesinos depredadores a la tierra de Uds. El colonialismo capitalista periférico también creo en esta parte del mundo una clase especial de condenados de la tierra: Uds. y nosotros.

Y después, nuestra identidad cultural mestiza, fue construyéndose de distintas maneras. Y fuimos pobladores en santiago, campesinos en Ranquil, chilotes insurrectos en la Pampa Argentina, obreros campesinos en la escuela de Santa María, campesinos tomándonos los fundos, mapuches en Loncoche corriendo cercos, obreros forestales en Neltume creando poder popular…somos , fuimos, seremos un pueblo mestizo en lucha..Todos . Uds. y nosotros.

Alejandro Diaz

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