SE ACUERDAN …

CROMAÑON Y ANTUCO: CAMINOS DISTINTOS, SOCIEDADES DISTINTAS.

Alejandro Díaz.

Acaba de ser destituido Aníbal Ibarra, el Intendente de la ciudad autónoma de Buenos Aires. La Sala Legisladora del Congreso Argentino, acaba de votar por la destitución, por las responsabilidades politicas que le caben en el funcionamiento de la ciudad de Buenos Aires, en ocurrencia de los sucesos de Cromañon, en donde perdieron la vida muchachos argentinos, que concurrían a divertirse en esa discotheque.

El juicio político duro tres meses y los padres de los muchachos de Cromañon, salieron a la calle y ejercieron el derecho a exigir las renuncias de todos los políticamente responsables del funcionamiento de la ciudad. Es decir, de la delegación que hace la sociedad, en la institucionalidad, cualquiera que esta sea, para que asegure la vida de todos los ciudadanos. El fondo del juicio político, es el rechazo a cualquier forma de impunidad. La sociedad argentina camina a paso firme hacia la democratización ciudadana y de verdad, con el pueblo en la calle, ejerciendo el derecho de la ciudad y el pueblo militante, para sancionar a los responsables directos e indirectos por el no aseguramiento de las condiciones mínimas de habilitación de servicios básicos, que constituyen los derechos mínimos de existencia de la ciudadanía. Por ejemplo ambulancias en el tiempo oportuno, reglamentaciones que se cumplan, control de normas y responsabilidad por el cumplimiento efectivo de las politicas.

El Congreso Argentino y su pueblo, hoy día marcaron un hito en busca de justicia, cualquiera que sea el camino. Es una sociedad democrática, que marcha cada día más potente, hacia el camino de la verdad y exige una institucionalidad plenamente democrática. Más alla de la filiación política, de quien es responsable y de quien es acusador, Argentina es hoy más grande. Las imágenes que llegan del otro lado de la Cordillera, es ejemplo, para despertar conciencias.

Los hechos nos alegran, porque se hizo justicia, pero a la vez nos duelen. Y nos duele, porque, aquí tambien somos responsables por la muerte de 48 muchachos. Nuestros muchachos. Pero aquí, no hay justicia, Y no hay responsables políticos. Un chico puede ir a bailar y un muchacho puede ir a realizar su Servicio Militar y deben volver vivos. Aquí en Chile, murieron por la desidia del Ejército y por la irresponsabilidad de sus jefaturas, Sin embargo, nadie renunció. No hay destitución, no hay responsables. El presidente lagos, una vez más, señaló que las instituciones funcionaban. Las madres de Antuco, están mirando las imágenes que nos llegan y nosotros como país, somos incapaces de mirarlas a la cara. La soberbia y la prepotencia pudo más.

Ayer se incendio el Diego Portales. Antes de ayer, murieron los chicos del Lago Maihue ¿Quien se acuerda de ellos? Hace unos años, la corrupción emergía en el Ministerio de Transportes y hoy día el Presidente Lagos, en ese entonces Ministro, dice que no sabía. A diferencia de Argentina, parece que vamos en una dirección distinta. En la dirección del ocultamiento y de la mentira. En la dirección de la mentira sistemática. Cuando nuestros chicos morían congelados en Antuco y nuestros niños se ahogaban en Maihue, debería haber explotado un país distinto y los dirigentes políticos, deberían haber sostenido una repulsa nacional al ejército y una repulsa nacional al intendente de la X Región. Nada de eso ocurrió. Nada va a ocurrir. El país de los encomenderos, sigue tranquilo su camino, en medio del peso de la noche del siglo XXI. Ya lo decía Pueyrredon, al General San Martín, antes del cruce de los Andes: General, Chile es País de Encomenderos y mantienen a su pueblo sojuzgado.

Los Chicos de Cromañon están hoy día más tranquilos, después de su muerte injusta…los nuestros seguirán esperando…

Alejandro Diaz

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