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Transcurren los años de la guerra a muerte en Chile: una guerra civil que enfrenta a la oligarquía de Santiago con los campesinos y mapuche del Biobío y la Araucanía. Junto a Aldonza, la muchacha guerrillera, circulan los personajes de la resistencia campesina, quienes se abanderizan bajo los emblemas realistas y mapuche. Al frente se yergue la invasión colonial de los patriotas de Santiago, a la que se opone la rebelión popular del bajo pueblo mestizo del Biobío maulino.
Esta novela se sustenta en hechos reales. La mayoría de sus personajes están inspirados en la resistencia y rebelión de las guerrillas de los Pincheira y sus aliados mapuche, hasta ahora tildados de bandidos por la historiografía chilena. Aquí no lo son: protagonizan un histórico intento de autonomía y rebelión popular de los pueblos del Biobío y los rehue mapuche, a ambos lados de la cordillera de los Andes, en el sur de Chile.
Esta novela se sustenta en hechos reales. La mayoría de sus personajes están inspirados en la resistencia y rebelión de las guerrillas de los Pincheira y sus aliados mapuche, hasta ahora tildados de bandidos por la historiografía chilena. Aquí no lo son. Protagonizan un histórico intento de autonomía y rebelión popular de los pueblos del Biobío y los rehue mapuche, en ambos lados de la Cordillera de los Andes, en el Sur de Chile.
Esta obra cruza dos líneas: la primera trata sobre la disciplina del Trabajo Social en Chile y su proceso de «Reconceptualización»; la segunda, sobre la historia de una vida en la segunda mitad del siglo XX en Chile. Dicho cruce crea un espacio de reflexión que interroga los orígenes, el devenir y el estado de la disciplina.
En la segunda parte de esta obra se explora la construcción de un nuevo mundo, marcado por su clausura violenta y por la continua presencia de la reconceptualización en el contexto de la dictadura iniciada el 11 de septiembre de 1973. ¿Cómo se manifiesta esta dinámica durante los años del autoritarismo chileno?
Hoy día ya no solo es relevante recordar a las víctimas de la dictadura. Se hace imprescindible restablecer sus memorias como militantes, porque ese fue el motivo fundante y articulador de sus existencias como seres humanos, y porque ese motivo ha sido escamoteado por las políticas de las memorias oficiales que se han ido entretejiendo en el largo devenir de una transición democrática abortada en Chile.
Las y los trabajadores sociales detenidos desaparecidos, ejecutados y presos políticos lo fueron en su condición de militantes políticos que pensaron y asumieron una propuesta de cambio social, la cual, en el contexto de la Unidad Popular, existió como una posibilidad política y social en un régimen avanzado de democracia socialista en Chile. Este contexto de la Unidad Popular era contemporáneo de otras revoluciones culturales, como la de Mayo de París del 68 y los procesos de descolonización de África. La época facilitaba la construcción de proyectos de vida en los cuales se podía asumir un compromiso revolucionario como práctica de construcción militante y partidaria. Esa militancia política fue, entonces, una forma superior de compromiso al asumirse como persona crítica y emancipada, en solidaridad con los colectivos de estudiantes, trabajadores y campesinos que aspiraban a la construcción de una nueva sociedad.
coleccion mestizaje y territorio
En este tomo se construye un relato cultural acerca de un proceso que origina la cultura e identidad popular en el Biobío Maulino, y busca ser un ensayo de interpretación para el siglo XVIII y más allá. Por ende, esta obra busca ser un aporte para la disputa de la memoria y la historia.
El objeto de este ensayo es un territorio y una temática. El territorio es una zona geográfica que se ha incorporado a los estudios sociales e historiográficos como un ámbito de investigación de lo que se ha denominado los estudios de frontera o transfronterizos, y que remite a aquellos espacios que, en la historia de la humanidad, se han convertido en lugares de pliegues históricos, sociales y culturales, en donde convergen dos o más culturas.
Este ensayo argumenta que la noción de frontera utilizada por la historiografía nacional chilena revela crecientes problemas de pertinencia teórica y explicativa, a la luz de las discusiones actuales sobre identidad, territorios y comprensión de los procesos culturales que se presentaron en las situaciones de fricción de las relaciones interétnicas en la región denominada la frontera del Biobío. Presentamos aquí la hipótesis según la cual es necesario elaborar nuevas miradas sobre el territorio de frontera colonial del Biobío y sus fenómenos sociales e históricos, haciendo pie en los estudios culturales y en la noción de campo y habitus de Bourdieu.
El presente ensayo enfoca, desde una perspectiva sociohistórica, la política de poblaciones de la Colonia en Chile, específicamente aquella desarrollada durante la Gobernación de Amat y Junyent en la segunda mitad del siglo XVIII, y su efecto en la implantación exitosa del primer proceso de «urbanización autoritaria», mediante la ejecución de un sistema de acciones ordenadoras de cooptación de mestizos del bajo pueblo labrador, habitantes del campo, para lograr una existencia organizada según corregimiento y policía, tanto como antesala para el inicio de la productividad económica del territorio, como para la defensa de este contra los malones mapuche de la cercana frontera del río Biobío. Esta política es respuesta al proceso autónomo de una proporción mayoritaria del bajo pueblo mestizo del Biobío-maulino, que desarrolla sus propias formas de asentamiento: las pueblas campesinas a campo traviesa.
El poder de la cruz en el Biobío Maulino resultó doblemente burlado, escamoteado y metamorfoseado. No solo por los resistentes mapuche, que aceptan a los jesuitas sin abandonar el ad mapu, sino esta vez por mestizos labradores, que aparentan silencio y obediencia ante la ley y el cura cuando los ven, pero que en la práctica actuarán como «otros españoles», ruidosos, irreverentes y alegres, amancebados y construyendo comunitariamente una religiosidad popular, subsistiendo en tierras propias o apropiadas y muy prontos a desarrollar otras identidades, con las cuales resistirán una descampesinización violenta y progresiva en el siglo XIX.
Este capítulo pretende «contextualizar de manera radical» la territorialidad de la Frontera, como producto de una acción colonial de conquista que transita por un camino determinado de acumulación económica primitiva, camino que es, en definitiva, el cuadro en el cual se mueven los sujetos históricos que lo hacen posible. Es un tránsito que recoge cientos de sinuosidades y que, siendo parangonable a similares procesos de los modos de producción aparecidos en la relación mercantil que antecede al capitalismo mundial, guarda especificidades —por acontecer en el Biobío y el Maule— que ameritan una sistematización. No por ser única u original, sino por germinar de manera autónoma, «situacional», y por provenir de la compleja urdimbre histórica en la cual hemos situado esta investigación social, histórica y cultural. Es parecida y es parangonable, pero no calza ni es expresión-reflejo de las tan difundidas teorías sobre capitalismo y colonialidad. Así, pretendemos señalar que en el Biobío Maulino y en su compleja sociedad de mezcla mestiza germina también un «modo de producción colonialista» que retrata de manera adelantada lo que será el modo de producción que Chile desarrollará hasta por lo menos 1878
Los asentamientos marginales de españoles y de mestizos-indígenas se constituyen en los márgenes de la sociedad encomendera y de hacendados desde los inicios de la conquista española en Chile. Estos territorios recogen la expulsión de españoles pobres y la multitud del «huacharaje», que aflora en múltiples puntos de la Capitanía General del Reino de Chile y que crecientemente comienza a ser visto como un fenómeno estigmatizante para la honorabilidad de la ascendente dignidad de la población habitante en el campamento semirrural de Santiago. Allí se incubarán inicialmente los constituyentes originarios de la cuestión popular. Tendrán un territorio de montaña y de llano, en permanente disputa, lejos de la reglamentación estatal y del clero.
En este tomo, reconstruimos la historia del campesinado del territorio que llamamos el Bío-Bío Maulino haciendo uso de su legitimo derecho derecho a exhibir una política y un cuerpo de propuestas reivindicativas que se expresan en los momento aciagos de irrupción de una segunda conquista, esta vez propiciada por la clase aristocrática terrateniente, que ha establecido un pacto de mercaderes para explotar las tierras que sugieren dividendos y especulaciones en la agricultura. El planteo, en esta ocasión, es restituir la condición de un campesinado que utiliza la insurrección como arma política. Aquella respuesta que la clase dominante se ha empeñado en ocultar y que ha expulsado de los libros de historia, quizás sí con este libro inauguramos la necesidad de una historia de las insurrecciones campesinas en Chile. Por lo pronto rodearemos a la insurrección de los Pincheira de los elementos que han sido desdeñado u ocultados. Desde el siglo XVIII y hasta mediado del siglo XIX, ese pueblo campesino luchó y expresó una política constituida como un paradigma distinto expresado en la construcción identitaria de comunidades de labradores campesinos que se apropiaron de la tierra y después, cuando se evidencio el peligro “patriota” que encubría sus propósitos de libertad y republica en los procesos inocultables de dominio sobre la tierra que necesitaba para valorizar la relación. De tal forma que esta “historia de los Pincheira” quiere ser una historia otra, otra, porque debe resignificar la presencia de pueblos campesinos esparcidos por el campo y pueblos aglutinados en Chillan, Concepción y demás poblados que comienzan a constituir el señorío clasista de la colonia y que en Concepción por su especial atributo de zona fronteriza tardó significativamente su solidificación como estratificación social y que se consolida cuando se dala intervención de Santiago y se desarrolla en lo que se ha denominado la Patria Vieja. Desde el siglo XVIII y hasta mediado del siglo XIX, ese pueblo campesino luchó y expresó una política constituida como un paradigma distinto expresado en la construcción identitaria de comunidades de labradores campesinos que se apropiaron de la tierra y después, cuando se evidencio el peligro “patriota” que encubría sus propósitos de libertad en los procesos inocultables de dominio sobre la tierra que necesitaba para valorizar la relación capitalista colonial. Surge en torno a los Pincheira dos campamentos que son la respuesta ultima de los campesinos que adentran en la montañas de Chillán para proteger y ofrecer resistencia a los extranjeros de Santiago, de ese país que mostraba una evidente necesidad de dominación sobre los recursos que allá en el centro no existían.En este tomo reconstruimos la historia del campesinado del territorio que llamamos el Biobío Maulino, haciendo uso de su legítimo derecho a exhibir una política y un cuerpo de propuestas reivindicativas que se expresan en los momentos aciagos de irrupción de una segunda conquista, esta vez propiciada por la clase aristocrática terrateniente, que ha establecido un pacto de mercaderes para explotar las tierras que sugieren dividendos y especulaciones en la agricultura. El planteo, en esta ocasión, es restituir la condición de un campesinado que utiliza la insurrección como arma política.
Aquella respuesta, que la clase dominante se ha empeñado en ocultar y que ha expulsado de los libros de historia, es la que quizás inauguremos con este libro: la necesidad de una historia de las insurrecciones campesinas en Chile. Por lo pronto, rodearemos la insurrección de los Pincheira de los elementos que han sido desdeñados u ocultados.
Desde el siglo XVIII y hasta mediados del siglo XIX, ese pueblo campesino luchó y expresó una política constituida como un paradigma distinto, expresado en la construcción identitaria de comunidades de labradores campesinos que se apropiaron de la tierra y, después, cuando se evidenció el peligro «patriota» que encubría sus propósitos de libertad y república en los procesos inocultables de dominio sobre la tierra que necesitaba para valorizar la relación capitalista colonial.
De tal forma que esta «historia de los Pincheira» quiere ser una historia otra, otra, porque debe resignificar la presencia de pueblos campesinos esparcidos por el campo, y pueblos aglutinados en Chillán, Concepción y demás poblados que comienzan a constituir el señorío clasista de la Colonia, y que, en Concepción, por su especial atributo de zona fronteriza, tardó significativamente su solidificación como estratificación social, consolidándose cuando se da la intervención de Santiago y se desarrolla en lo que se ha denominado la Patria Vieja.
Surgen en torno a los Pincheira dos campamentos que son la respuesta última de los campesinos que se adentran en las montañas de Chillán para proteger y ofrecer resistencia a los extranjeros de Santiago, de ese país que mostraba una evidente necesidad de dominación sobre los recursos que allá, en el centro, no existían
El bajo pueblo mestizo, proveniente del pliegue social y cultural de la frontera en los territorios del Biobío Maulino, se enfrenta a su derrota estratégica productiva para instalarse como campesinado desde el siglo XVIII. No ha podido terminar de constituir sus proyectos de vida familiar comunitaria y debe construir múltiples proyectos de sobrevivencia.
Entretanto, se ve integrado a las guerras de la independencia y, en algunos tramos de esa historia, intuye una causa realista que expresa la defensa de su modo de vida campesino. Después de las derrotas de 1832, con las últimas resistencias guerrilleras de los Pincheira en las cordilleras de Chillán, solo le queda echarse al camino como migrante por múltiples rutas, desarrollar resistencia armada o apelar a la integración ascética como inquilino o arrendatario de tierras. Las usa todas. Pero una se impone por la materialidad del proyecto político-económico dominante: la agregación como fuerza de trabajo a la ciudad dominante de Santiago y sus pueblos dominados. Hacia allí concurrirá para subsistir.
libros de acceso libre
Este libro expone las reflexiones desarrolladas en torno al municipio y los pobladores durante la última etapa del despliegue de esa resistencia de los pobladores, quizás la fase más institucional de aquella. Son reflexiones y artículos, desarrollados a lo largo de una práctica de acompañamiento de las acciones sociales del movimiento de pobladores, durante las décadas de los años 80´ y 90´ del siglo pasado. Están presentadas como documentos de trabajos, siguiendo el orden cronológico, en que fueron apareciendo y pretenden mostrar las discusiones temáticas, que sirvieron de contexto a los intentos que realizaron pobladores y profesionales, para tratar de conquistar un municipio democrático, el cual finalmente les fue negado por la “Democracia Transicional Chilena” de la Concertación.